miércoles 14 de julio de 2021 - 12:00 AM

Buenos hábitos financieros: ¿a dónde se va el dinero?

No basta con tener un presupuesto, hay pequeñas “trampas” de la vida financiera que pueden estar provocando que el dinero se acabe muy rápido en casa. El primer paso es identificar si se es “víctima” de algunos de esos gastos. Aquí te contamos.
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Seguramente has escuchado o has vivido en carne propia que el dinero en casa se acabe muy rápido o antes de que llegue el fin de mes, lo que significa el pago del siguiente salario. En la mayoría de los casos el dinero no alcanza para mantener un hogar, más que para comprar las cosas absolutamente necesarias para.

Sin embargo, hay formas de saber en qué se invierte el dinero: haciendo un presupuesto. Si tus padres llevan un mayor control del dinero y disponen ciertas cantidades para los tipos de gastos, sabrán cómo invertirlo bien sin llegar “cortos de efectivo” a fin de mes.

A veces la estrategia funciona, a veces no. No basta con tener un presupuesto, hay pequeñas “trampas” de la vida financiera que pueden estar provocando que el dinero se acabe muy rápido en casa. El primer paso es identificar si se es “víctima” de algunos de esos gastos:

Hormiga: Son aquellas pequeñas compras que pueden ser innecesarias, pero que se hacen constantemente: “Un helado de chocolate no le hace daño a nadie”

Vampiro: Son aquellos gastos fijos, pero que no se aprovechan por completo: las membresías al gimnasio, la cuenta para ver películas, o el consumo de luz de los aparatos conectados sin usar.

El primer paso para eliminarlos es identificarlos, si tus padres no saben de estos gastos, ahora puedes ayudarles a manejar mejor el dinero.

Recordatorios mentales:

Alejandro Useche, Profesor de la Escuela de Administración de la Universidad del Rosario y presidente del Comité Académico del Autorregulador del Mercado de Valores, AMV, nos habla sobre algunas afirmaciones que escuchamos a lo largo de nuestras vidas. ¡Conócelas!

El dinero no es tan importante

El dinero sí es importante. No es más importante que todo lo demás en nuestras vidas, pero sí importa como medio para generar bienestar para nosotros y nuestras familias. Nunca debe convertirse es un fin último, ni justificar el hecho de pasar por

encima de otros para conseguirlo.

La gente rica es mala, prefiero ser pobre pero honrado

Hay aspectos culturales que determinan este tipo de afirmaciones. Siempre hay que ser honrado, pero ser rico no es malo, siempre y cuando sea el fruto de un trabajo duro y honrado, es algo bueno. Esa riqueza es la que te permite estar mejor y ayudar a

los demás.

El dinero no da la felicidad

La felicidad no depende directamente del dinero. Hoy quieres algo que mañana ya

no deseas y luego lo reemplazas por otra cosa. El dinero sirve, ayuda e importa, pero no necesariamente conlleva a la felicidad. Sin embargo, esto no puede ser excusa para no esmerarse, trabajar más fuerte y ser más próspero económicamente.

No soy bueno con el dinero

Todos podemos ser buenos consiguiendo y administrando dinero. En nuestro país hay un sector que vive con bajos ingresos, pero hay muchas personas emprendedoras, trabajadoras y capaces de administrarlo adecuadamente y mantener un nivel de vida. La clave es la planeación, controlar los gastos del día y ser juiciosos con las deudas que adquirimos a lo largo de la vida.

No es posible ganarse la vida con lo nos gusta

En la realidad, mucha gente desempeña un oficio por necesidad, y no porque este sea su sueño. Tristemente no es algo fácil de cambiar. Pero, si una persona que descubre su talento o su pasión se dedica a perfeccionar su oficio y ser el mejor en ello, puede sobresalir y generar ingresos con esto.

Mandamientos del buen ahorrador:

1. Ahorrarás siempre que puedas. ¡Cada moneda cuenta!

2. Tendrás objetivos de ahorro para conseguir alcanzar tus metas y no rendirte durante el proceso.

3. Te preguntarás: ¿lo necesito o solo lo quiero? Ahí entenderás cuando no sacrificar tus ahorros.

4. Serás optimista y positivo. Ahorrar puede ser un proceso difícil, pero con recompensas.

5. Controla tus emociones. Cuando tenemos dinero, es normal dejarse llevar y tomar una decisión errónea con el dinero ahorrado, ¡manténte firme!

6. Aprenderás a ganarte cada peso. Si bien ahora mismo no puedes ni debes trabajar, es importante que aprendas a ahorrar. Regalos de tus padres, pequeñas tareas en casa o intercambio de labores con tus seres queridos, te ayudarán a obtener dinero.

7. No pedirás dinero prestado. Si planeas con tiempo podrás hacer la compra que deseas y no recurrir a que tus padres o familiares te presten dinero.

8. No harás planes con lo que no tienes. Si estás ahorrando para algo en especial, fija un presupuesto y así estarás seguro de cuánto debes ahorrar, para que no te falte a la hora de comprarlo.

9. Aprenderás la magia del trueque. Antes de comprar algo que no es absolutamente necesario, puedes pensar en hacer un intercambio con algún familiar o amigo. Por ejemplo, tú le das un videojuego que él quiere, y él te presta un libro que deseas leer.

10. Esperarás lo inesperado. Ya llegará el momento real en que tus ahorros te saquen de apuros.

Buenos hábitos financieros:

Es importante que aprendas conceptos básicos de ahorro y así tengas buenos hábitos financieros y te prepares para la vida adulta. Aquí te contamos de algunos con los que puedes empezar:

1. El ahorro es un tema clave que se enseña en casa y se transmite de padres a hijos.

2. Necesidad o deseo: para tener buenos hábitos financieros y ser un consumidor responsable, debes aprender la diferencia de cuando necesitas algo y cuando lo quieres.

3. Si tus padres te dan dinero frecuentemente, para tu mesada o para comprar algunas cosas, puedes usar una parte y ahorrar otra.

4. Debes conocer el valor y el precio de las cosas. El precio es la cantidad de dinero que se le asigna a un producto para su venta (o lo que paga un consumidor para adquirir dicho producto). El valor es la utilidad que tiene este producto para el consumidor.

5. Si acompañas a tus padres a hacer compras, aprovecha para aprender a comparar los precios de los productos.

6. Desde pequeño, debes entender que, aunque pedir dinero prestado a veces es necesario, no siempre es lo más recomendable.

7. Aunque las tareas del hogar resultan una buena excusa para obtener dinero, esto no puede convertirse en un negocio. La primera opción es colaborar en casa desinteresadamente.

8. Algunos bancos que operan en el país ofrecen la posibilidad de que los niños tengan una cuenta de ahorro, con la ayuda de sus padres o representantes legales. Si deseas hacerlo, pide ayuda a tus padres y conoce los beneficios que puedes obtener.

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Fernanda Sandoval

Egresa de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Miembro de Vanguardia desde el año 2020. Cubre el área de Vanguardia Kids y tecnología.

@fernandasans

msandoval@vanguardia.com

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