jueves 28 de enero de 2021 - 10:30 AM

¿Cómo se crea una vacuna y qué tipos hay?

Aquí te damos más datos sobre las vacunas, cómo se crean, cómo se calcula su eficacia y, lo más importante, cuáles son esas vacunas que ya debería tener.
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¿Cómo se crea una vacuna?

El proceso de creación de una vacuna conlleva años enteros de investigación y pruebas. Sin embargo, el caso más reciente que tenemos es el de la vacuna del coronavirus, que aunque fue bastante acelerado, cumplió con las mismas fases del resto de las vacunas. Aunque, una forma de acelerar el proceso es combinando fases.

Pruebas preclínicas: se administra la vacuna a animales y se observa si los protege o no. Usualmente se hace en monos y ratones.

Fase 1. Pruebas de seguridad: se revisa si genera anticuerpos efectivos, su seguridad y dosis, en un pequeño grupo de personas.

Fase 2. Pruebas ampliadas: en esta fase se examina lo mismo, pero en cientos de adultos de distintas edades.

Fase 3. Pruebas de eficacia. Se pone en miles de personas y se compara su efectividad con un mismo número que recibe un placebo.

Aprobación. Cada país revisa los resultados y la autoriza (o no). En una pandemia, como es el caso reciente, puede recibir un permiso de emergencia.

Después de todo esto, todavía falta: producir la vacuna de forma masiva y distribuirla entre la población mundial.

¿Cómo se calcula la eficacia?

La eficacia no hace referencia a cuántos de los vacunados no se enfermarán sino que es un cálculo un poco más elaborado:

Primero se toma un grupo grande de personas. En sus ensayos clínicos, Pfizer, por ejemplo, reclutó a 43.661 voluntarios. Algunos recibieron un placebo: una sustancia sin efecto contra COVID-19, y un grupo similar recibió la vacuna contra COVID-19.

Después esperaron a que una cantidad de ellos contrajera la enfermedad y regresara para observación.

De 170 voluntarios con COVID-19 vieron que:

-162 de ellos habían recibido el placebo.

- Solo 8 recibieron la vacuna.

Con esta diferencia se calculó una eficacia preliminar de 95 %. Es decir, la vacuna protegió a la gran mayoría de los voluntarios que sí la recibieron.

Tipos de vacunas:

Debes empezar por saber que una vacuna contiene: antígeno inmunizante (estimula la respuesta inmunitaria), líquido de suspensión (solución salina o agua bidestilada), antibióticos (impiden el crecimiento bacteriano), adyuvantes (aumentan la respuesta al antígeno).

Aunque el objetivo es el mismo, existen diferentes tipos de vacunas que se distinguen por varios motivos: la forma en la que la vacuna se crea o la manera en la que el sistema inmunitario responde al patógeno.

Las vacunas de virus vivos: utilizan la forma debilitada (o atenuada) del virus. Estas vacunas crean una respuesta inmunitaria fuerte y de larga duración, ya que son muy parecidas a la infección natural. Tratan enfermedades como el sarampión, las paperas y la rubéola (triple viral) y la varicela (viruela). Sin embargo, una de las grandes limitaciones es que necesitan refrigeración, lo que dificulta su distribución en países calurosos en vías de desarrollo.

Las vacunas muertas (inactivadas) se elaboran a partir de una proteína u otros pequeños fragmentos tomados de un virus o bacteria. Se utiliza la versión muerta del patógeno que crea la enfermedad. La inmunidad es menor que las vacunas de virus vivos y por ello se necesitan varias dosis que se administran en varias tandas (vacunas de refuerzo). La hepatitis A, la gripe o la rabia son tratadas con este tipo de vacunas.

Las vacunas toxoides contienen una toxina o químico producido por ciertas bacterias. En este tipo de vacunas, la inmunidad no se crea contra el germen, sino directamente contra la toxina de la bacteria. Como otras vacunas, pueden ser necesarias dosis de refuerzo. La difteria y el tétanos son ejemplos de enfermedades tratadas por esta vía.

Por su parte, las vacunas biosintéticas contienen sustancias artificiales, fabricadas por el ser humano, que son muy similares a trozos de virus o bacterias. La vacuna contra la hepatitis B es un ejemplo.

Las vacunas ARN mensajero son un nuevo tipo de vacunas. De momento, no hay ninguna de esta tipología en el mercado, pero podría prevenir patologías como la COVID-19. Su novedad es que, en lugar de introducir un patógeno debilitado, inyecta instrucciones para que sea el organismo humano el que lo produzca. El cuerpo reconocería este elemento como extraño y se defendería, por lo que generaría inmunidad.

¡Tus vacunas!

Como has podido conocer, vacunarse es la forma sencilla y eficaz de lograr protegernos de enfermedades dañinas, antes de entrar en contacto con ellas. Las vacunas activan las defensas naturales del organismo para que aprendan a resistir infecciones específicas.

Sabemos que hay muchas teorías, buenas y malas, alrededor de las vacunas, por eso queremos darte respuesta a algunas de las preguntas más frecuentes. Para ello, te dejamos la versión oficial de la Organización Mundial de la Salud, el organismo más importante y veraz en materia de salud.

Tras vacunarnos, nuestro sistema inmunitario produce anticuerpos, por eso es necesario estar al día con el carnet de vacunación. En colombia, este sería el esquema de vacunación que deberías tener después de cumplir cierta edad.

Esquema de vacunas:

Recién nacido: BCG, Hepatitis B.

2 meses: Difteria - Tos ferina - Tétanos (DPT), Haemophilus Influenzae tipo b (Hib), Hepatitis B, Polio, Rotavirus y Neumococo.

4 meses: aquí aplican la segunda dosis de las vacunas que aplicaron a los 2 meses. Con esta finaliza Rotavirus y Neumococo.

6 meses: a esta edad aplican la tercera dosis de las vacunas anteriores y la primera de la Influenza estacional.

7 meses: corresponde la segunda y última dosis de Influenza estacional.

1 año: aplican un refuerzo de Neumococo, una única dosis de Hepatitis A y las primeras dosis de Sarampión - Rubeola - Paperas (SRP) y Varicela.

18 meses: primer refuerzo de Difteria - Tos ferina - Tétanos (DPT) y Polio; y una única dosis de Fiebre Amarilla (FA).

5 años: refuerzos de Difteria - Tos ferina - Tétanos (DPT), Polio, Sarampión - Rubeola - Paperas (SRP) y Varicela.

Aunque estas son las vacunas que debes tener en tus primeros años de vida, la vacunación es algo que debes tener presente durante toda tu vida. Algunas requieren refuerzos cada cierto tiempo o durante el embarazo.

Mientras que otras son necesarias cada año, como la de la influenza. Ahora que lo sabes, dile a tus padres que hay que tener a la mano el carnet de vacunación.

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