domingo 12 de abril de 2020 - 12:00 AM

Experimentos para pequeños científicos

Los experimentos son fáciles, seguros y perfectos para quienes quieren explorar. Solo necesitarás la supervisión de un adulto y materiales que encontrarás en la cocina o cualquier parte de tu casa. ¡Vamos a experimentar!
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Estamos pasando por tiempos difíciles debido a la pandemia que ha desatado el coronavirus, y para evitar que se propague más, nos hemos visto obligados a estar en casa durante un período más largo, pero eso no puede ser impedimento para que continúes aprendiendo y explorando. De niño, tienes una fuente inagotable de energía y eres un científico por naturaleza, siempre estás observando, experimentando y explorando el mundo alrededor. Por tanto, es muy importante que tengas tu mente ocupada y aproveches cada minuto del día.

Por eso queremos proponerte hacer ciencia sin salir de casa. En esta edición te dejamos una serie de experimentos caseros, hechos con los objetos más comunes que tienes en casa, cosas que antes no creías divertidas, se convertirán en magia.

En algunos de ellos podrás incluir a otros miembros de la familia para que juntos se ayuden o creen mensajes secretos que solo los más inteligentes detectives descubrirán. Este manual de experimentos está dirigido a todos los niños que estén dispuestos a vivir una verdadera aventura y acercarse a la ciencia. Deja volar tu imaginación, prueba los experimentos que más te gusten y descubre formas divertidas de aprender. ¡Recuerda que solo se es niño una vez!

1. Terrario: convierte un recipiente en un pequeño ecosistema con plantas reales. Un terrario es la representación visual del ciclo del agua, podrás ver cómo la tierra, el agua, la temperatura y el aire trabajan juntos para darle vida a las plantas.

Experimentos para pequeños científicos

Materiales:

1. Un recipiente de plástico o transparente con tapa

2. Piedras

3. Arena

4. Abono

5. Plantas con raíz o semillas de chía

6. Juguetes para decorar

Procedimiento:

Pon un poco de tierra abonada dentro del recipiente, luego una capa de arena y algunas piedras pequeñas, estas ayudarán a la filtración del agua. Por último, una capa más gruesa de tierra. Rocía agua entre cada capa para que todo permanezca en su lugar, pero cuidado, ¡solo un poco!, para que no tengas moho en tu terrario. Si esto llega a ocurrir deberás ponerlo al sol para que el exceso de agua se evapore.

Ahora puedes sembrar tu planta cubriendo sus raíces con el abono. No olvides decorar con algunos juguetes para darle un toque especial y, finalmente, dejarlo donde reciba la luz del sol. ¡No lo olvides! Ahora será tu responsabilidad cuidar de él y rociar un poco de agua cada semana.

2. Cueva en casa: ¿has entrado en una cueva?, ¿conoces las piedras que hay en estos lugares? Todo está rodeado de unas piedras formadas de forma particular, con aspectos cristalinos y divertidos. Estas formaciones se conocen como estalagmitas (techo) y estalactitas (suelo) y necesitan miles de años para formarse, pero te contaremos un secreto. ¡Puedes hacerlas en casa! ¿Te animas?

Experimentos para pequeños científicos

Materiales:

1. Una taza rectangular/papel de cocina

2. Vasos pequeños

3. Bicarbonato de sodio

4. Colorante de alimentos

5. Cuerda o hilo de lana

6. Dos sujetadores de papel o pinzas

7. Agua caliente

8. Cuchara

Procedimiento:

Vierte un poco de agua caliente en ambos vasos y agrega varias cucharadas de bicarbonato de sodio y revuelve. Agrega todo el que sea necesario para que quede completamente saturado y haya una capa de bicarbonato en el fondo. Si encontraste el colorante, agrega 3 gotas en cada recipiente y luego ponlos sobre la taza rectangular o el papel de cocina, el que hayas encontrado.

Por último, con la cuerda o la lana, crea un puente en forma de U entre los dos vasos (sin que toque el papel de cocina) y en cada extremo del puente pon un sujetador de papel o pinza. Días después de hacer esto empezarás a notar que los cristales se forman a lo largo de la cuerda. La lana absorbe la mezcla y al evaporarse el agua solo quedan los cristales en ella.

3. Arcoíris: ¿qué tal si probamos con una explosión de colores? Crea diferentes formas y utiliza tus colores favoritos para tener tu propio arcoíris. Disfruta del resultado antes de comértelo, y aprende de solubilidad.

Experimentos para pequeños científicos

Materiales:

1. Un plato blanco o transparente.

2. Dulces de colores.

3. Agua.

Procedimientos:

Pon los caramelos de colores (pueden ser sparkies) alrededor del plato para formar el orden del arcoíris, o como prefieras. Luego vierte un poco de agua en el plato, hasta que cubras los caramelos a la mitad, hazlo despacio para que no se muevan. ¿Viste? Los caramelos dejaron fluir su color hasta la mitad del plato para formar tu arcoíris.

Este proceso, en el que pierden su capa de azúcar y colorante, se llama solubilidad. ¿Notaste algo más? Los colores no se mezclaron inicialmente al disolverse con el agua por la difusión, cada uno contiene la misma cantidad de azúcar y colorante, aunque sus colores sean diferentes. Aunque luego de un rato el colorante de los alimentos se separará del azúcar para difundirse y el plato entero se convertirá en una nublada mezcla de color marrón.

4. Nubes portátiles: ¿qué pensarías si te digo que puedes hacer nubes con los ingredientes más comunes que tienes en casa? Pues para crear un modelo que representa, de forma simplificada, el fenómeno de la lluvia solo necesitarás cinco cosas. Aprovecha para aprender de las nubes y cómo cae la lluvia con este sencillo experimento.

Experimentos para pequeños científicos

Materiales:

1. Espuma de afeitar

o para el cabello

2. Colorante o acuarela líquida

3. Gotero o cuchara pequeña

4. Vaso

5. Agua

Procedimientos:

Llena el vaso con agua del grifo, un poco más arriba de la mitad. Luego, en la superficie del agua, crea una nube con la espuma de afeitar y espera un minuto para que se asiente un poco. Ahora, debes poner unas gotas de colorante encima de la espuma, cuando se haga pesada por el colorante, este caerá al agua, ¡como la lluvia!

El proceso es bastante sencillo: las nubes se forman cuando el vapor de agua se eleva al aire. Cuando golpea con aire frío se convierte en gotas de agua o cristales de hielo que luego se unen para formar las nubes. Después de que están muy llenas, el agua vuelve a caer al suelo como lluvia, ¡y así una y otra vez!

5. ¡Un volcán en la cocina!: vamos a imitar la actividad volcánica con materiales muy sencillos que hay en la cocina de tu casa. Seguro vas a querer compartir este experimento con los miembros de tu familia, enséñales cómo reaccionan diferentes sustancias cuando se mezclan entre sí.

Experimentos para pequeños científicos

Materiales:

1. Seis tazas de harina

2. Media taza de agua tibia

3. Una botella de plástico

4. Aceite de cocina

5. Sal

6. Una base de cartón

7. Pinturas de tus colores favoritos (sugerencia: verde y marrón)

8. Bicarbonato de sodio

9. Media taza de vinagre

10. Detergente líquido (del que usan en casa para lavar los platos)

11. Colorante rojo para alimentos (opcional)

Procedimiento:

Lo primero que vas a preparar es la masa para el volcán: mezcla las seis tazas de harina, dos tazas de sal, ½ taza de agua y cuatro cucharadas de aceite de cocina. Cuando esté lista, suave y firme, pega la botella sobre el cartón y forma el volcán agregando la masa alrededor de ella hasta que pa- rezca una montaña. No olvides dejar libre la boca de la botella, esta hará las veces de cráter. Durante los siguientes tres o cinco días deja que se seque y luego píntalo.

Luego podrás retomar el experimento. Vierte agua tibia en la botella, hasta la mitad, agrega unas gotas de colorante de alimentos, preferiblemente rojo. Luego, pon seis gotas de detergente líquido, dos cucharadas de bicarbonato de sodio y, por último, vinagre. ¡Cuidado, tu volcán ha entrado en erupción!

6. ¡Mensajes ultrasecretos!: hacer tinta invisible podrá ser muy divertido para que te conviertas en un agente secreto y envíes mensajes a las personas que quieras. Para esto necesitarás el poder del jugo de limón.

Experimentos para pequeños científicos

Materiales:

1. Limón

2. Papel

3. Pincel limpio o bastoncillo de algodón

4. Lámpara de escritorio

Procedimiento:

El primer paso es exprimir un limón para obtener su jugo. Luego sumerge tu pincel limpio o bastoncillo de algodón en el recipiente, y usa el jugo como tu tinta especial. Escribe tu mensaje sobre una hoja de papel en blanco y deja que se seque. Quien quiera leer tu mensaje oculto deberá aplicar calor sobre el papel. Para eso, enciende la lámpara y pon el papel cerca de la bombilla, para que esta pueda calentarlo. El calor hará que lo que escribiste se oscurezca, ¡permitiendo que leas los mensajes invisibles! Si no hay limones en casa también puedes usar leche, bicarbonato mezclado con agua, vinagre o jugo de uva; en realidad, cualquier solución ácida servirá como tinta invisible. Y también existen otras formas de revelar el mensaje y hacer que aparezca sin necesidad de calor. Puedes lograrlo poniendo sal en la tinta después de escribir en el papel. Espera unos 60 segundos antes de limpiar la sal del papel y luego aplica color sobre la escritura con un crayón. ¡Verás cómo aparece el mensaje!

7. Un huevo: tres experimentos: algo tan sencillo como un huevo, de los que hay en tu nevera, puede ayudarte a descubrir los misterios del mundo de la física. ¡Anímate a probar!

Experimentos para pequeños científicos

- Geodas con sorpresa: las geodas son rocas que contienen cristales dentro de ellas. Por fuera parecen rocas comunes, pero por dentro son muy hermosas. En la naturaleza tardan mucho tiempo en formarse, pero con este experimento aprenderás a crear una en pocos días.

Materiales:

1. Polvo de alumbre de potasio.

2. Cáscaras de huevo

3. Pincel

4. Cartón de huevos (vacío)

5. Cuchara

6. Recipiente para mezclar la solución

7. Colorante líquido (opcional)

Procedimientos:

Limpia las cáscaras de huevo para quitar toda la membrana del interior, porque si queda algo de ella, es posible que crezca moho dentro de la cáscara. Luego, aplica una capa delgada de pegamento al interior y bordes de la cáscara con ayuda del pincel. Antes de que el pegamento se seque, espolvorea la cáscara con polvo de alumbre de potasio, y espera al día siguiente para que esté listo. Vierte una taza de agua casi hirviendo en un recipiente.

Luego, agrega aproximadamente ½ taza del polvo de alumbre de potasio y mezcla con una cuchara hasta que el polvo se haya disuelto, agrega la suficiente para que la solución esté sobresaturada (que haya más polvo de potasio que agua). Por último, agrega de 30 a 40 gotas de colorante y espera a que se enfríe. Vierte con cuidado la solución dentro de las cáscaras de huevo llenándolas por completo. Deja reposar las cáscaras en la caja de huevos hasta el día siguiente. Notarás que se formarán cristales dentro de las cáscaras de huevo a medida que el agua se evapora. Entre más días, más crecerán tus cristales. Gracias a la ciencia y paciencia habrás creado una hermosa geoda de imitación.

- Huevo que rebota:

Materiales:

1. Vinagre blanco

2. Un huevo

3. Recipiente con tapa

Procedimiento:

Toma un huevo crudo, colócalo en un recipiente y vierte vinagre blanco hasta que esté totalmente cubierto. Cierra el recipiente y ubícalo en un lugar donde no le den los rayos directos del sol. Luego de tres días, cuando el huevo esté traslúcido enjuágalo con agua del grifo frotando suavemente la parte exterior del huevo para remover la membrana blanca y sécalo. ¡Listo, tienes un huevo saltarín!

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