martes 20 de abril de 2021 - 2:00 PM

¿Qué edad tienes? Esto es lo que deberías comer

Queremos dejar claro que llevar una alimentación sana no es sinónimo de comer platos aburridos, hay miles de opciones creativas y coloridas. Lo que sí aclaran los expertos es que limitar el consumo de alimentos que no te aportan mucho, te ayudará a llevar una mejor vida.
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Todo lo que necesitas saber primero es que lo que está bien adentro, se ve reflejado afuera. Tener una buena nutrición es un elemento fundamental para que luzcas sano, feliz y con el mejor estado físico. En cambio, una mala nutrición puede reducir tu buena salud, aumentar el riesgo de contraer o desarrollar enfermedades, alterar tu crecimiento, e incluso tu estado de ánimo y productividad.

En esta edición queremos aclarar las dudas sobre qué es lo que deberías comer, a qué horas y en qué cantidades. Los expertos aseguran que el problema no es que consumas aquello que luce más atractivo para tu paladar, el problema empieza cuando puedes controlar las cantidades o la frecuencia.

Entonces, antes de acompañarte en esta nueva aventura, queremos dejar claro que llevar una alimentación sana no es sinónimo de comer platos aburridos, hay miles de opciones creativas y coloridas. Lo que sí aclaran los expertos es que limitar el consumo de alimentos que no te aportan mucho, te ayudará a llevar una mejor vida. ¡Comencemos!

Tu nutrición se basa en los mismos principios que la nutrición de los adultos. Todas las personas necesitan los mismos tipos de nutrientes: vitaminas, minerales, carbohidratos, proteínas y grasas. Los niños, sin embargo, necesitan diferentes cantidades de nutrientes específicos según la edad.
¿Cómo debe ser tu alimentación?

Esta lista está hecha de acuerdo a la frecuencia con la que deberías consumir ciertos alimentos, es decir, de menor a mayor frecuencia. El azúcar debe consumirse con menor frecuencia y los granos con mayor frecuencia.

Azúcar agregado: Limita el consumo de azúcares agregados. Los azúcares naturales, como los que se encuentran en las frutas y en la leche, no son azúcares agregados.

Ejemplos: azúcar morena, el edulcorante de maíz, el jarabe de maíz, la miel y otros.

Grasas saturadas y trans: Busca maneras de reemplazar las grasas saturadas por aceites vegetales y de frutos secos, que proporcionan ácidos grasos esenciales y vitamina E. Las grasas más saludables también están presentes de forma natural en las aceitunas, los frutos secos, los aguacates y los mariscos.

Ejemplos: las grasas que provienen principalmente de alimentos de origen animal, como carnes rojas, carnes de ave y productos lácteos enteros.

Proteína: Las proteínas y el huevo deben formar parte de la alimentación diaria, priorizando las carnes magras, aunque en menor proporción que las frutas y verduras.

Ejemplos: Mariscos, carne magra de res y ave, huevos, frijoles, guisantes, productos de soja y frutos secos y semillas sin sal.

Lácteos: El grupo de los lácteos se caracterizan por la manipulación de un producto altamente perecedero, como la leche que debe vigilarse y analizarse correctamente.

Ejemplos: Leche, yogur, queso o bebidas fortificadas con soja.

Frutas: Consume frutas frescas o enlatadas con bajo contenido calórico o que están envasadas en su propio jugo, lo que significa que tienen poca cantidad de azúcar agregado. Ten en cuenta que un cuarto de taza de frutas deshidratadas equivale a una taza de frutas. Cuando se consumen en exceso, las frutas deshidratadas pueden aportar más calorías.

Ejemplos: manzana, fresas, mango, sandía, kiwi, coco, bananos.

Vegetales: Come una variedad de vegetales frescos, enlatados, congelados o deshidratados. Ponte como objetivo proporcionar todas las semanas una variedad de vegetales, como los de color verde oscuro, rojo y naranja.

Ejemplos: zanahoria, espinacas, arvejas, ajo, cebolla, coliflor.

Granos: Elige cereales integrales. Limita el consumo de cereales refinados, como pan blanco, pastas y arroz.

Ejemplos: pan de trigo integral, avena, palomitas de maíz, quinua o arroz integral o silvestre.

La grasa es esencial. Suministra la energía o las calorías que necesitas para crecer y jugar activamente, y no tienes porque eliminarla de tu vida para siempre.
Sin embargo, el consumo alto de grasa, específicamente si son grasas saturadas, puede ocasionar problemas en tu salud, incluyendo enfermedades cardíacas. Recuerda, todo en exceso es malo.

No olvides que también importante tomar dos litros de agua al día: agua, zumo, caldos, lácteos.

- Al levantarse.

- Después de hacer ejercicio.

- Si hace calor.

- Entre cada comida.

¿Sabías que...?
La creencia de que el desayuno es la comida más importante del día viene de varios estudios pagados por la industria del desayuno. Desayunar previene la obesidad, eso sí tiene más fundamento científico. Pero, en realidad, ningún estudio ha concluido que una comedia sea más o menos importante que otra. La recomendación es: come cuando sientas que debas comer.

Pero ¿cuáles son los beneficios de tener una buena alimentación?

1. Asegurar tu sano crecimiento y desarrollo.

2. Serás más productivo en tus clases.

3. Tendrás más energía para hacer todas las actividades del día.

4. Será menos probable que contraigas alguna enfermedad.

5. Prepararás tu cuerpo para la etapa de la adolescencia, ¡lo necesitarás! Allí ocurren cambios radicales en tu cuerpo y es mejor estar bien alimentado.

6. Podrás manejar mejor tus emociones y sentimientos.

7. Tendrás menos riesgos de sufrir enfermedades como hipertensión, diabetes, obesidad.

8. Podrás decir, con orgullo, que llevas una vida con hábitos saludable, si completas la buena alimentación con actividad física.

9. Todos los hábitos que adquieras ahora, será más fácil mantenerlos en la vida adulta.

10. ¡Serás más feliz!

¿Sabías qué?
La mayoría percibimos o creemos que la granola es saludable, pero hemos vivido engañados.
Aunque la granola suele anunciarse con palabras que le dan un toque saludable, tiene tanta azúcar que podría considerarse oficialmente “comida chatarra”.
¡De no creer! Una barra de granola no es considerada como nutritiva. Puede tener, aproximadamente, 24 gramos de azúcar. Una barra de chocolate tiene cerca de 26 y un helado, alrededor de 28.
Esto no significa que esté mal comer granola, solo que debes saber que no estás comiendo un plato “nutritivo” sino un postre.
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