Si tiene acogida, el apagón duraría 10 minutos en todo el mundo. Empezaría a las 9 y 50 de la noche y terminaría a las 10 en punto, según corresponda en cada país.
Publicado por: REDACCIÓN SÉPTIMO DÍA
La idea es reducir los niveles de consumo de electricidad y con ello bajar la cantidad de dióxido de carbono (CO2) que emite la generación de ese tipo de energía.El llamado dice -con numerosas réplicas en las redes sociales de Internet-: 'Oscuridad mundial: El 17 de septiembre de 2008, desde las 21:50 a las 22:00 horas, se propone apagar todas las luces y si es posible todos los aparatos eléctricos, para que nuestro planeta pueda respirar. Si la respuesta es masiva, la energía que se ahorra puede ser brutal. Sólo 10 minutos y vea qué pasa'.Aparece en ingles, chino, portugués, italiano, árabe, francés, suizo, turco, alemán, ruso y holandés. Andrés Schelp, uno de los creadores de los grupos sobre este apagón que circula en Facebook, afirma que el evento se realizará por etapas, en el que cada zona horaria irá delegando su responsabilidad a las otras, a medida que vaya avanzando el día.También sugiere que sea progresiva la reconexión de los aparatos, para evitar sobrecargas. Leopoldo Molina, ingeniero electricista, aclara que si se apagan bombillos y equipos eléctricos pequeños, será un éxito el ahorro de energía y de emisión de CO2 donde exista termoelectricidad. Pero, 'si son máquinas grandes y equipos industriales, que tienen gran demanda de corriente, podrían consumir aún más al momento de que termine el apagón, o sea, cuando vuelvan a encender todos los equipos a la vez'.No es la primeraAunque el objetivo es altruista con el planeta, la convocatoria de apagar las luces el próximo 17 de septiembre no es la primera ni la única que se realiza con estas características y con la misma finalidad.Hace un año, los hogares colombianos y algunas entidades públicas y privadas se unieron a una jornada mundial contra el calentamiento global, que consistió en apagar los bombillos por dos minutos.La unión de Colombia a esta jornada la anunció el ministro de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, Juan Lozano, quien anunció que su Ministerio apagaría durante dos minutos la luz.'Durante dos minutos esperamos que los colombianos que voluntariamente quieran apagar la luz lo hagan y de esta manera generar un espacio para reflexionar con respecto a cómo cada uno de nosotros puede contribuir a un ambiente sano que permita contrarrestar los efectos del cambio climático', dijo el ministro.Y no es la única iniciativa. En París, Francia, por ejemplo, es usual que los administradores de la torre Eiffel apaguen todos los bombillos del monumento, para reducir el consumo energético que supone una estructura tan grande.La originalLa iniciativa original se llama La hora del Planeta y fue promovida por la organización no gubernamental WWF desde Australia en 2007. Desde entonces se realiza cada 29 de marzo. Por supuesto, las autoridades aclaran que no se oscurecerán ni las calles, ni las áreas públicas, ni los hospitales, ni los servicios de emergencia, así como tampoco dejarán de funcionar los semáforos o las luces de alumbrado vial ya que se provocaría un caos que podría traer graves consecuencias. Pero, aunque esta iniciativa tenga buenos propósitos, ¿se consigue algo? En Sidney, el año pasado, participaron 2 millones de personas y se vincularon 2 mil empresas. Se logró una disminución del 10.2% en uso de energía, lo que equipara a sacar más de 48 mil carros de circulación.Los habitantes de Sidney tuvieron las luces apagadas durante una hora y disminuyeron el consumo de energía de sus electrodomésticos. Se realizó entre 8 y 9 de la noche y se unieron ciudades en países como Dinamarca, Estados Unidos, Canadá, Nueva Zelanda, Fiji, Irlanda, Israel y Tailandia.Sin embargo en Colombia la iniciativa no tuvo mucha acogida. En Cali la gente no sabía de qué se trataba el apagón, en Medellín apenas algunos edificios apagaron sus luces y en Bucaramanga el evento pasó totalmente desapercibido. Bogotá apagó las luces de los principales edificios públicos pero no sucedió lo mismo con los artefactos electrónicos. ¿Se unirá usted esta vez?algunas actividadesPara que el apagón no se considere tiempo perdido, WWF (Fondo Mundial para la Naturaleza) tiene algunas recomendaciones: 1. Fiesta verde: como no hay luz, entonces se pueden apoyar en linternas. Es una fiesta ecológica, así que la comida puede ser orgánica. La decoración puede tener como base las plantas y lo mejor sería contratar un grupo musical que realizara un 'desconectado'. De seguirse la iniciativa del 17 de septiembre, se podría empezar la fiesta durante el apagón y luego continuar con ella. 2. Remodelación del hogar: con la ayuda de una linterna, se pueden cambiar los bombillos viejos por focos compactos fluorescentes y ese sería el primer paso de la remodelación. Lo segundo sería cambiar los filtros de aire acondicionado e instalar nuevos aparatos de energía tales como un DVD player clasificado como ahorrador de energía. 3. En familia: es la oportunidad perfecta para hablar con los niños sobre el medio ambiente. También se puede probar a narrar un cuento o leerlo a la luz de las velas. Si la lectura no es un fuerte de la familia, se puede organizar un picnic o pasar el rato con juegos de mesa. 4. Reciclaje: la idea es buscar latas, botellas, papeles, cartones, contenedores y utensilios de plástico. Con los no reciclables, como bolsas de plástico se hace una lista para encontrar una manera de consumirlos. 5. Relajarse: aunque se esté en la oficina, este momento sin luz ni electricidad puede ser una buena oportunidad para liberar algo de estrés, charlar con los colegas o con la familia y olvidarse del trabajo.













