El papa Benedicto XVI pidió a los líderes del G20 que se reúnen el jueves y viernes en Cannes (Francia) que promuevan un "desarrollo integral y humano" para superar la crisis económica.

Publicado por: AFP
"Deseo que el encuentro ayude a superar las dificultades que, a nivel mundial, obstaculizan la promoción de un desarrollo auténticamente humano e integral", aseguró Benedicto XVI en un mensaje pronunciado al término de la tradicional audiencia general de los miércoles en el Vaticano.
El pedido del Papa fue lanzado la víspera de la cumbre del G20 que reunirá a los jefes de Estado y de Gobierno de los veinte principales países desarrollados y emergentes.
La sexta reunión del G20 se celebra en un clima de tensión después de que el gobierno de Grecia anunciara que someterá a referéndum el plan de rescate de ese país pilotado por Francia y Alemania, lo que deja en suspenso la resolución del problema.
El Papa invitó en su breve discurso a los dirigentes de las mayores potencias económicas del planeta para que elaboren una reforma del sistema económico mundial que favorezca sobre todo el desarrollo del ser humano.
El Vaticano anunció a mediados de octubre que preparó un documento para la reforma del sistema financiero internacional en el que invita a la creación de una "autoridad pública con competencia universal", una suerte de Banco Central Mundial, con un sistema inédito de solidaridad fiscal.
El documento fue elaborado por el Consejo Pontificio Justicia y Paz, liderado por el cardenal africano Peter Kodwo Appiah Turkson.
Benedicto XVI se ha pronunciado en numerosas ocasiones a favor de una "intervención pública" y ha denunciado el sistema económico actual y sus consecuencias sobre los sectores más pobres de la población, en particular los campesinos.
Para el cardenal Turkson, la reunión del G20 sirve para encontrar "soluciones temporales a algunos problemas", pero "no abarca los problemas de todos los pueblos", recalcó.
"Es un foro informal y limitado, el cual pierde eficacia cuando se amplía", comentó el purpurado.
A la audiencia del Papa asistieron unas 7.000 personas, entre ellas numerosos peregrinos que viajaron a la capital italiana con ocasión de la jornada de los difuntos.














