La promulgación ayer por el presidente francés, François Hollande, de la ley del matrimonio homosexual abre la puerta a las primeras bodas, programadas ya para finales de mes, una forma de dar portazo a las multitudinarias manifestaciones en contra, cuyos organizadores siguen empeñados en dar batalla.

Publicado por: EFE
La promulgación ayer por el presidente francés, François Hollande, de la ley del matrimonio homosexual abre la puerta a las primeras bodas, programadas ya para finales de mes, una forma de dar portazo a las multitudinarias manifestaciones en contra, cuyos organizadores siguen empeñados en dar batalla.
Hollande, con la publicación del texto legislativo en el Diario Oficial, formalizó el último trámite sólo unas horas después de que se conociera el dictamen favorable del Consejo Constitucional, al que había recurrido infructuosamente la UMP, el gran partido de la oposición de derechas.
El presidente, socialista, ya había avanzado que tenía intención de dar el paso de la promulgación rápidamente una vez que los magistrados del Constitucional dieran su visto bueno, y en cuanto el veredicto se hizo público subrayó su voluntad de poner fin a la controversia de los últimos meses.
Los futuros esposos son Vincent Autin, responsable del colectivo de lesbianas, gais, bisexuales y transexuales (LGBT) en esa ciudad del sur del país, y su pareja desde hace siete años.















