Lluvias torrenciales azotaban ayer la ciudad de Moore, en las afueras de Oklahoma City, lo que complicó los operativos de limpieza de escombros tres días después de que un pode-roso tornado matara a 24 personas y destruyera 1.200 casas en esta locali-dad estadounidense.

Publicado por: AFP
Entre las víctimas mortales del potente fenómeno meteorológico, uno de los más destructivos de los últimos años en EU, con vientos superiores a los 320 km/h, hay ocho niños que quedaron atrapados dentro de una escuela primaria que colapsó, y dos bebés.
“Esperamos y rezamos para que estas cifras sean definitivas y que no aumenten más”, dijo la gobernadora de Oklahoma, Mary Fallin, en una rueda de prensa celebrada en Moore, tras confirmarse el último ba-lance de 377 heridos y donde se revisó a la baja el número de viviendas destruidas o dañadas por el fenónmeno natural.
Los pronósticos señalaban que la lluvia seguiría cayendo toda la jornada sobre la destruida Moore.













