Las protestas multitudinarias que han sacudido a Brasil en la última semana han revelado un claro malestar social hasta ahora oculto y que, según analistas, responde a demandas insatisfechas de una sociedad que exige mucho más que poder de consumo.

Publicado por: EFE
El pasado lunes unas 250 mil personas ocuparon las calles de 20 ciudades, para expresar su inconformidad con el alza del precio del transporte público y el gasto público en la Copa Confederaciones de Fútbol, organizada por la Fifa.
Pero también reclama-ron por la pésima calidad de los servicios, la corrup-ción, la inflación, la violencia policial y otros asuntos que desvelan un profundo malestar generalizado hasta ahora contenido y expresado por multitudes ajenas a partidos políticos y sin liderazgos visibles.
Lo que muchos califican de “otoño brasileño”, en alusión a la “primavera árabe”, ha sorprendido al Gobierno y a los analistas en un país que en los últimos años ha sido considerado modelo de paz y planes sociales y ejemplo por su crecimiento en la última década.













