Miércoles 10 de Octubre de 2018 - 12:01 AM

Nobel por la paz de la mujer

Por su relato, valentía y lucha a favor de los derechos humanos y de las mujeres, a partir de su experiencia propia como esclava sexual del grupo terrorista Estado Islámico, la joven iraquí obtuvo el Premio Nobel de Paz 2018.
EFE /VANGUARDIA LIBERAL
Nadia Murad, Premio Nobel de Paz
(Foto: EFE /VANGUARDIA LIBERAL)

Nadia Murad sufrió en carne propia la violencia sexual de yihadistas en su natal Sinjar, al norte de Iraq. Fue una esclava sexual, raptada en 2014 y sometida a todo tipo de atrocidades por parte del autoproclamado Estado Islámico, EI, mientras permaneció cautiva durante tres meses.

Su relato es desgarrador y describe el infierno que vivió: “Caminaban alrededor de la habitación, mirándonos fijamente, mientras nosotras gritábamos y suplicábamos. Al principio, gravitaban en torno a las más lindas, preguntando, ‘¿cuántos años tienes?’, y examinando sus cabellos y sus bocas. ‘¿Son vírgenes, no?’, le preguntaban al guardia, que asentía y decía, ‘¡Claro!’, como un comerciante orgulloso de su producto. Los militantes nos tocaban donde querían, pasando sus manos sobre nuestros senos y sobre nuestras piernas, como si fuéramos animales”.

Nadia logró escapar y sobrevivió para denunciar al mundo, de viva voz y por escrito, los horrores de aquellos que usan principalmente el cuerpo de la mujer como campo de batalla.

Para ella, ‘contar su historia es la mejor arma que tiene’, aunque asegura que nunca es fácil contarla, porque “cada vez que lo haces, la revives”. Relatar como el Estado Islámico asesinó a más de 700 hombres, entre ellos seis hermanos y a su madre, mientras ellas y otras mujeres fueron capturadas y convertidas en esclavas sexuales.

Y es que Nadia es tan solo una de las 3.000 mujeres de la minoría religiosa yazidí, que fueron sometidas a abusos sistemáticos y utilizadas como arma de guerra por combatientes del EI.

El Estado Islámico los persiguen por su religión, porque son “kufar” o infieles. Los yazidíes son una de las minorías más antiguas de Iraq, que surgen del zoroastrismo persa y creen en un dios y en siete ángeles sagrados.

Por su activismo en contra de la violencia sexual, la joven iraquí de 25 años refugiada en Alemania ha sido merecedora la semana pasada del Premio Nobel de Paz 2018, prestigioso galardón que compartió con el médico congoleño Denis Mukwege.

Murad, quien es además embajadora de Buena Voluntad para la dignidad de los supervivientes de trata de personas de las Naciones Unidas, desde 2016, es la primera mujer en hacerse acreedora del Nobel desde 2014, año en que fue reconocida la pakistaní Malala Yousafzai, quien sobrevivió a un atentado de los talibanes por defender la educación de las niñas en su país.

Frente a este fenómeno de la violencia sexual en el marco de los conflictos alrededor del mundo, Ana Patricia Pabón, docente del programa de Derecho de la Unab, explica que la guerra en el caso de las mujeres se identifica una afectación diferencial por distintas razones, entre ellas la cultura machista y sexista.

“Las mujeres son tomadas como botín de guerra y sus cuerpos son objeto de distintos abusos, dependiendo del bando que las relacione como objetivo o no”, dice.

La experta en temas de género argumenta también motivos económicos que hacen que las mujeres sufran la guerra, “porque ellas son más pobres que los demás miembros de los grupos en conflicto” y esto, las ubica en una situación de vulnerabilidad mayor, es decir, “se empobrecen y se someten a trabajos menos estables, en lo que se ha llamado una feminización de la pobreza”.

A esto se le agrega, según Pabón, un tercer elemento, que permite pensar en la distinción diferencial de las mujeres en el conflicto, y es que los estados son muy pocos protectores de los derechos de las mujeres, lo cual hace que en la guerra además no se cuenta con instrumentos jurídicos apropiados para protegerlas.

Colombia no es ajena

En un contexto más cercano, Carlos Andrés Pérez, docente de la Facultad de Ciencias Económicas y Sociales de la Universidad de La Salle de Bogotá, destaca que el otorgamiento del Nobel de Paz a dos activistas que trabajan el tema de la violencia sexual, es algo que toca particularmente a Colombia en el marco del conflicto armado del que el país está saliendo después de 50 años.

Con cifras a la mano ilustra la magnitud del problema: más de 15 mil víctimas de este delito, donde casi el 92% de los abusos como tal que se dieron en materia sexual correspondieron a mujeres en el país.

Ahora bien, Pérez hace énfasis en el estado de vulnerabilidad y desprotección que han tenido históricamente las mujeres frente a este tipo de crímenes, acompañados de otros elementos que acarrean mayor vulnerabilidad, especialmente su condición de ruralidad.

Situación esta que no es exclusiva de Colombia, sino de otros países como Yemen, Congo, Afganistán y el mismo Iraq.

Del mismo modo reconoce que la comunidad internacional ha situado a la vanguardia esta lucha en defensa de la mujer, en medio de un entorno que le está prestando mayor atención a las víctimas de abuso sexual y que ha cobrado fuerza con el movimiento #MeToo (#YoTambién).

En ese sentido, opina que lo que ha pasado con #MeToo, se percibe no solo como una lucha particular que se suscribe a lo ocurrido en Estados Unidos, sino que ha sido un movimiento generalizado.

“Nos estamos dando cuenta que a nivel mundial el tema de la mujer, si bien ha sido conocido, ha sido menospreciado y ahora, ha tomado una voz con todo este tipo de movimientos internacionales”, concluye el experto.

Publicada por
Contactar al periodista
Etiquetas:
Noticias relacionadas
Publicidad
Comentarios
Agregar comentario
Comente con Facebook
Agregar comentario
Comente con Vanguardia
Comente con Facebook
Agregar comentario
Vanguardia Liberal no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia Liberal se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad