viernes 08 de octubre de 2021 - 3:20 PM

Acuerdo entre 136 países para imponer impuesto mínimo global a grandes empresas

Una profunda reforma del sistema fiscal internacional concluyó hoy en la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (Ocde), la cual garantizará que las empresas multinacionales estén sujetas a un tipo impositivo mínimo del 15% a partir de 2023.
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El acuerdo histórico, alcanzado por 136 países y jurisdicciones, que representan más del 90% del PIB mundial, también reasignará más de 125.000 millones de dólares de beneficios procedentes de alrededor de las 100 mayores y más rentables empresas multinacionales a países de todo el mundo, lo que asegurará que dichas empresas paguen la parte equitativa de impuestos que les corresponda, con independencia de donde lleven a cabo sus actividades y generen los beneficios.

Tras años de intensas negociaciones para adaptar el sistema fiscal internacional al siglo XXI, 136 jurisdicciones (de los 140 miembros del Marco Inclusivo) aprobaron la “Declaración” sobre la solución de dos pilares para abordar los desafíos fiscales derivados de la digitalización de la economía. Esta renueva y formaliza el acuerdo político que en julio alcanzaron los miembros del Marco Inclusivo sobre BEPS de la Ocde y el G-20 en relación a la profunda reforma de las normas tributarias internacionales.

Habiéndose sumado Estonia, Hungría e Irlanda al acuerdo, este cuenta ahora con el apoyo de todos los países miembros de la Ocde y del G20. Cuatro países, Kenia, Nigeria, Pakistán y Sri Lanka, aún no se han sumado a la Declaración, precisó la Ocde en un comunicado fechado en París, Francia.

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La solución basada en dos pilares será presentada a los ministros de Finanzas del G-20 en Washington DC, el próximo 13 de octubre, y posteriormente en la cumbre del G-20 en Roma, a finales de octubre.

“El acuerdo sobre el impuesto mínimo global no pretende eliminar la competencia fiscal, sino que establece limitaciones pactadas multilateralmente, y generará una recaudación tributaria adicional, para los países, de unos 150.000 millones de dólares estadounidenses. El primer pilar garantizará una distribución más justa entre países de los beneficios y derechos de imposición relativos a las mayores y más rentables empresas multinacionales. De este modo, se reasignarán algunos derechos de gravamen sobre las multinacionales desde sus países de origen hacia los mercados en los que estas empresas realizan su actividad económica y obtienen beneficios, con independencia de si tienen o no presencia física en ellos. En concreto, las empresas multinacionales cuyas ventas mundiales superen los 20.000 millones de euros y su rentabilidad exceda del 10% —que pueden considerarse las más favorecidas por la globalización— estarán sometidas a las nuevas normas, de modo que se reasignará a las jurisdicciones de mercado el 25% del beneficio que supere el umbral del 10%”, se lee en el texto.

En el marco del pilar uno, se espera reasignar a estas jurisdicciones de mercado el derecho de imposición sobre más de 125.000 millones de dólares estadounidenses de beneficios anuales. Se espera que, en los países en desarrollo, el aumento de la recaudación tributaria sea proporcionalmente mayor que en las economías más avanzadas, en relación con los ingresos actuales.

El segundo pilar introduce un impuesto mínimo global sobre sociedades del 15%. El nuevo tipo impositivo mínimo se aplicará a las empresas cuya cifra de negocios supere los 750 millones de euros, con lo que se calcula que generará una recaudación tributaria adicional, en todo el mundo, de unos 150.000 millones de dólares estadounidenses anuales. Además, los contribuyentes y las administraciones tributarias también se beneficiarán de la mayor estabilidad del sistema fiscal internacional y del aumento de la seguridad jurídica en materia tributaria.

“El acuerdo que se ha alcanzado hará que nuestros acuerdos fiscales internacionales sean más justos y funcionen mejor”, señaló Mathias Cormann, secretario de la Ocde. “Se trata de una gran victoria para el multilateralismo eficaz y equilibrado. Es un acuerdo ambicioso que garantiza que nuestro sistema fiscal internacional cumple su propósito en el marco de una economía mundial digitalizada y globalizada. Ahora, debemos trabajar con rapidez y diligencia para garantizar que esta importante reforma se aplique eficazmente”, añadió Cormann.

Los países esperan firmar una convención multilateral en 2022, cuya aplicación sea efectiva en 2023. La convención ya se encuentra en fase de elaboración y constituirá el vehículo para implementar los nuevos derechos de imposición pactados en el marco del Pilar Uno, así como para suspender y suprimir disposiciones relativas a todos los impuestos sobre los servicios digitales y otras medidas unilaterales existentes. Esto aportará más seguridad jurídica y ayudará a atenuar las tensiones comerciales. La OCDE desarrollará normas modelo para introducir el Pilar Dos en la legislación interna en 2022, de forma que estén en vigor en 2023.

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Los países en desarrollo, como miembros del Marco Inclusivo que participan en igualdad de condiciones, han desempeñado un papel activo en las negociaciones y esta solución basada en dos pilares contiene una serie de características diseñadas para garantizar que se abordan las preocupaciones de los países con menor capacidad. La OCDE asegurará que se logre una aplicación eficaz y eficiente de las normas, así como ofrecerá un apoyo integral para el desarrollo de las capacidades de los países que lo necesiten.

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