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Ciencia
Lunes 27 de febrero de 2023 - 12:00 PM

Joven investigadora del programa Ondas aplica sus conocimientos en el corregimiento de Pangote, Santander

Valery Ríos Peña es una joven investigadora que encontró, a través de lo aprendido en el semillero del Programa Ondas de Minciencias, que lidera Generación ConCiencia en Santander y que hace parte de la Dirección de Investigaciones de la Unab, una forma de mejorar la producción en el corregimiento de Pangote.

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Este es uno de los bovinos de la finca de Valery Ríos Peña en Pangote. Foto: suministrada / VANGUARDIA
Este es uno de los bovinos de la finca de Valery Ríos Peña en Pangote. Foto: suministrada / VANGUARDIA

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Este es uno de los bovinos de la finca de Valery Ríos Peña en Pangote. Foto: suministrada / VANGUARDIA

La joven investigadora Valery Ríos Peña busca mejorar la producción bovina en la vereda San Luis, corregimiento Pangote, municipio San Andrés. Foto: suministrada / VANGUARDIA
La joven investigadora Valery Ríos Peña busca mejorar la producción bovina en la vereda San Luis, corregimiento Pangote, municipio San Andrés. Foto: suministrada / VANGUARDIA

La joven investigadora Valery Ríos Peña busca mejorar la producción bovina en la vereda San Luis, corregimiento Pangote, municipio San Andrés. Foto: suministrada / VANGUARDIA

En el siglo XIX, en Europa, los suelos estaban agotados: demasiada explotación sin estrategia provocó una serie de hambrunas entre los años 1845 y 1848. Los científicos, entonces, empezaron a investigar el uso de agroquímicos, una manera de controlar las plagas y aumentar la producción agrícola.

Según la investigadora Lina Marcela Meneses Cabrera, en Colombia los agroquímicos comenzaron a usarse en 1962. Con el tiempo y luego de que nuevos estudios mostraran que los plaguicidas hacían más daño que bien a los alimentos y animales, en 2001 se aprobó la Convención de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos Persistentes, con el fin de que fueran eliminados. Pero no siempre resulta fácil hacerlo en zonas rurales, donde aún sigue siendo una opción para sostener la producción.

Sin embargo, teniendo claro que podría hacerse algo mejor, Valery Ríos Peña, una joven estudiante de décimo grado en el colegio Antonio María Guarín, en la vereda San Luis, del corregimiento Pangote, en el municipio San Andrés, generó una nueva propuesta que surgió de su participación en el programa Ondas, que comenzó en 2016.

“Iniciamos con las lombrices rojas californianas, ya que las personas del sector usaban muchos químicos y aunque varias familias tenían las lombrices rojas californianas, no sabían de su buen uso”, señala Valery. Con el tiempo, se interesó también en el cuidado bovino. Este es su proyecto.

La ciencia para el agro

Los microrganismos presentes en el humus de la lombriz californiana recuperan los suelos en su estructura físico química, PH y mejoran el ecosistema de manera natural. Con este conocimiento fomentó el uso de estas lombrices para beneficio de sus suelos.

Y continuó estudiando: tras años de participación en el semillero, su enfoque hoy tiene como base el cuidado de los bovinos para mejorar la producción.

“Mi interés sobre los bovinos radica en el cuidado de las enfermedades, su genotipo, su físico, ya que esto es necesario para la buena productividad de nuestras fincas. Es necesaria una buena alimentación para una buena producción, lechera o de carne, pero a la vez tenga una buena reproducción para que de buen genotipo o buenos animales con un buen físico, con buen casco y buena ubre”, explicó Valery en entrevista con Vanguardia.

Valery pertenece al Programa Ondas de Minciencias que lidera Generación ConCiencia en Santander. El Programa Ondas nació en el año 2004, a nivel nacional y su participación ha significado para Pangote, corregimiento del municipio de San Andrés, un cambio en la forma de producir en el agro.

César Aurelio Rojas Carvajal, director del programa Generación ConCiencia de la Unab, explica que “somos un programa de innovación social y educativa que busca transformar el territorio y beneficiar las comunidades a partir de la promoción de la enseñanza de la ciencia en niños, niñas y jóvenes de Santander”.

Rojas señala que la idea es que los jóvenes apliquen el método científico e investigativo para encontrar soluciones a las problemáticas y necesidades de sus territorios.

“Esto lleva a que se transforme la visión que se tiene como ciudadanas y ciudadanos a entender su territorio, a apropiarlo y a generar mayor arraigo. Y, sobre todo, a tener instrumentos propios como la ciencia para poder hacer aportes a su comunidad”, anota Rojas Carvajal.

“Siendo mujer me enorgullece. Otras mujeres dirán: yo también puedo aplicar (la ciencia) en mí y en mi territorio. La mujer no solo debería enfocarse en atender a los hijos, a su marido, a estar en la casa cocinando, ni en ser bonitas. Tenemos que ser un beneficio para nuestra sociedad. Yo quisiera hacer la invitación a las mujeres a que salgan de su zona de confort”, concluye Valery.

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Publicado por Paola Esteban

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