viernes 17 de mayo de 2019 - 12:00 AM

¿Leopoldo sumó o dividió?

El retorno de una de las caras más visibles de la oposición, Leopoldo López, supone un punto de quiebre en la crisis venezolana.

La aparición de Juan Guaidó y Leopoldo López posando ante las cámaras junto a un puñado de militares, en la madrugada del pasado 30 de abril, anunciando un publicitado alzamiento contra el gobierno de Nicolás Maduro que no logró dar el golpe de gracia, marcó el inicio de un nuevo escenario para la oposición venezolana, con el protagonismo de dos líderes.

Los acontecimientos de ese día que terminaron en fracaso, con el inesperado retorno de López, sugieren que el emblemático dirigente opositor e indiscutible mentor político de Guaidó, asumirá un rol destacado en medio de la coyuntura venezolana.

La gran pregunta es si el líder del Partido Voluntad Popular, al igual que el autoproclamó presidente interino Guaidó, será capaz de aglutinar a las variopintas fuerzas de oposición en el país, que han demostrado estar divididas por ambiciones personales, lo cual sin duda les ha restado credibilidad entre los venezolanos.

En términos generales, los venezolanos consideran que han arriesgado mucho depositando su confianza en líderes de la oposición que no logran ponerse de acuerdo, y que los resultados son los mismos. Y es precisamente esta situación la que, a la postre, ha permitido la supervivencia del régimen de Maduro, pese a su escasa legitimidad social y política.

Aunque no se atreve a decir si sumó o dividió, Ronal Rodríguez, director del Observatorio de Venezuela de la Universidad del Rosario, considera que en una primera instancia, Leopoldo López sí generó una tensión fuerte al interior de la oposición, especialmente entre los partidos Voluntad Popular y Primero Justicia de Henrique Capriles.

‘Jugada electoral’

Basa su argumento en que al ser indultado por Guaidó, “López quedaría como el primero o el único líder de la oposición que tendría posibilidad de presentarse a un eventual proceso electoral, no lo puede hacer Henrique Capriles, María Corina Machado o Antonio Ledezma”. De hecho, aclara que tampoco lo puede hacer Guaidó, presidente encargado de la transición y porque su trabajo es convocar a elecciones.

En ese orden de ideas, observa que obviamente se pensó que era un “paso adelantado de cara a convertirse (Leopoldo) en el posible candidato de la oposición”.

Sin embargo, Rodríguez advierte que con su ingreso a la Embajada de Chile y posteriormente su paso por la residencia del embajador en España, donde actualmente permanece con su familia, “la figura de López quedó incluso más congelada que lo que era inicialmente”.

Y prosigue, que esto limita esa posibilidad de protagonismo de López, y en ese orden de ideas, su figura se ve a través de ese tamiz, es decir, tiene importancia, pero no cree que se convierta en el nuevo líder de la oposición, “porque finalmente el liderazgo está en manos de Guaidó”.

María Eugenia Bonilla, directora del Instituto de Estudios Políticos de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, se refiere al hecho de que tradicionalmente ha sido muy complejo que la oposición unifique sus posturas y armonice sus intereses, incluso en momentos críticos.

La experta agrega en ese sentido, que “Leopoldo López, en los últimos años ha sido una figura que fragmenta y divide a los líderes de la oposición, puesto que algunos de ellos consideran que sus propuestas son bastante radicales”.

No hay que desconocer que el líder disidente opositor, a quien Guaidó “indultó” mientras cumplía una condena de 13 años de prisión en detención domiciliaria, es una de las figuras más polarizadoras del país.

Por esa razón, la aparición de ambos el pasado 30 de abril proclamando la frustrada “Operación Libertad”, “ha generado que los dirigentes de la oposición ratifiquen la idea de que Guaidó no es un líder autónomo, sino que representa el modus operandi y las ideologías de Leopoldo López”.

De hecho, los 20 años del chavismo en el poder en Venezuela es resultado evidentemente de una oposición débil, remarca Bonilla.

En esa línea, identifica que “parte de esa debilidad se explica precisamente en la fragmentación que los ha caracterizado, puesto que ha sido muy complejo unificar posturas en torno a una figura visible, clara y concreta de la oposición, quizá el momento más cercano que han estado a ello fue con Henrique Capriles”.

Lea también: ¿Y después qué?

¿Otro líder?

Hasta ahora la ‘voz cantante’ y el que ha tomado la vocería de la oposición venezolana es indiscutiblemente Juan Guaidó, ampliamente reconocido por la comunidad internacional, asegura David Peña, profesor de Derecho Internacional y Derechos Humanos de la Unab.

Su opinión es que si la oposición venezolana encabezada por Guaidó y ahora con López, quiere cumplir sus propósitos, aprender de los errores y las lecciones del pasado, deberá unir fuerza con Henrique Capriles.

Si bien están unidos, aludiendo a Guaidó y López, Peña subraya que no se sabe a ciencia cierta cuál es la estrategia de estos líderes opositores, “no se ve que haya una gran diferencia”.

Si bien reconoce que tienen temperamentos distintos, formas de pensar diferentes, un talante especial, una fuerza encaminada al mismo objetivo, el de sacar del poder a Maduro, han fracasado en el intento.

Ante las circunstancias, Peña se pregunta si hará falta otro líder, distinto a Juan Guaidó o Leopoldo López, o si se tienen que unir más las fuerzas de la oposición en Venezuela para lograr sus objetivos, es decir, convocar a elecciones y lograr la caída del chavismo. Cualquier respuesta queda, por ahora, en suspenso.

También le puede interesar: El fiel de la balanza

$!¿Leopoldo sumó o dividió?
Publicado por
Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad
Publicidad