viernes 12 de junio de 2020 - 12:00 AM

Los británicos se plantan ante su pasado más oscuro

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Las manifestaciones por la muerte de Floyd y en contra del racismo en general continuarán este fin de semana en diferentes partes del Reino Unido.

Como efecto dominó, la ira por el escalofriante asesinato de George Floyd llegó al Reino Unido, donde miles de ciudadanos, especialmente jóvenes, han salido a la calle para denunciar su pasado más oscuro: la esclavitud del siglo XVIII.

Cada vez son más las voces que piden retirar de su pedestal a las figuras de comerciantes de esclavos o emprendedores coloniales que se erigen por doquier en plazas o esquinas del Reino Unido, reflejo del Imperio británico donde nunca se ponía el sol.

Pero el asesinato de Floyd en EE.UU., a manos de un policía blanco el pasado mayo, ha dado pie, no solo a protestas en muchos países, sino a un intenso debate en el Reino Unido sobre si el país ha pasado página a su implicación en el comercio de esclavos o si todavía hay racismo y discriminación en la sociedad.

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El Gobierno de Boris Johnson salió en defensa del espíritu antirracista de estas manifestaciones, aunque denunció las pintadas o los destrozos provocados en EE.UU. y el Reino Unido, después de que la escultura del comerciante de esclavos Edward Colston (1636-1721) fuera arrancada en Bristol, arrastrada por las calles y arrojada en el puerto de esta ciudad del oeste de Inglaterra.

Además de Colston, hubo pintadas sobre las estatuas del exprimer ministro Winston Churchill (1874-1965) en la plaza del Parlamento, en Londres, y de la reina Victoria (1819-1901) en el céntrico Hyde Park, donde se han podido leer palabras como “racista” o “asesina”.

Las peticiones para retirar a quienes en su día fueron considerados héroes o constructores de la riqueza británica no cesan, como es el caso de los estudiantes de la Universidad de Oxford que piden sacar del colegio Oriel la estatua de Cecil Rhodes (1853-1902), defensor de la política de expansión territorial del siglo XIX, por considerarlo un símbolo de racismo y del pasado imperial del país.

La vicerrectora de Oxford, Louise Richardson, advirtió del error de “ocultar nuestra historia” y pidió, en cambio, que los británicos “afronten su pasado y aprendan de él”.

$!Los británicos se plantan ante su pasado más oscuro

Por su parte, el primer ministro Johnson calificó hoy de “absurdos y vergonzosos” los actos vandálicos cometidos contra la estatua de Winston Churchill en Londres, al destacar sus “logros” en la lucha contra la “tiranía fascista y racista”

La estatua del exjefe del Gobierno del Reino Unido, también “tory”, en la plaza del Parlamento ha aparecido en los últimos días con pintadas, después de que miles de personas se manifestaran por todo el país en protesta por el asesinato del afroamericano Floyd en Estados Unidos.

En los últimos días, también ha habido pintadas sobre las estatua de la reina Victoria (1819-1901) en el céntrico Hyde Park, donde se han podido leer palabras como “racista” o “asesina”, mientras que la del comerciante de esclavos Edward Colston (1636-1721) fue arrancada en Bristol, arrastrada por las calles y arrojada en el puerto de esta ciudad del oeste de Inglaterra.

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