lunes 13 de septiembre de 2021 - 12:00 AM

Los recuerdos de una pesadilla para rescatista colombiano del 11-S

Conozca la historia del bombero pereirano, Luis Eduardo Marulanda. Una jornada que difícilmente podrá olvidar, y tampoco el mundo.
Compartir

Después de vivir una experiencia tan perturbadora como los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, el rescatista y paramédico colombiano Luis Eduardo Marulanda tiene la frustración, el trauma y el duelo arraigados en su alma.

Frustración por no haber rescatado a ninguna persona con vida dentro de las ruinas de las Torres Gemelas; trauma por ver escenas de pánico de gente huyendo, sin poder respirar o lanzándose al vacío desde los rascacielos; y duelo de aceptar la profunda pérdida que tantas personas experimentaron ese día.

Además: 11-S: El bumangués que vivió uno de los días más trágicos de EE.UU.

Un día que sirve de recordatorio de cómo su vida cambió y la vida de todos. Nunca será igual; todo se divide en antes y después del 11-S.

Este pereirano de 57 años, un experimentando rescatista en catástrofes naturales en Colombia y otros países, presenció los peores ataques terroristas en la historia de EE.UU. por cosas del destino, o de Dios, como él bien lo dice.

“El plan de Dios es perfecto, yo lo sigo diciendo así. Él permitió que yo estuviera allí y que se pudieran realizar estas actividades como tal”, sostiene con la voz entrecortada Luis Eduardo.

Había llegado un día antes a Nueva York, para participar en un curso de instructor y apoyo de bomberos latinoamericanos.

$!Los recuerdos de una pesadilla para rescatista colombiano del 11-S

‘Nos salvamos de morir’

Recuerda que aquella mañana del 11 de septiembre, de finales del verano, lo despertaron los gritos de su tía en la cocina que observaba por televisión el impacto del primer avión contra la Torre Norte del Word Trade Center, WTC.

La Agencia Federal para el Manejo de Emergencias, Fema, movilizó 26 equipos de búsqueda y rescate urbano. Un total de 21 equipos fueron a Nueva York y cinco fueron al Pentágono en el norte de Virginia.

Lea aquí: Ser musulmán después del 11-S: Odio, prejuicios y discriminación

Marulanda respondió al llamado de entrar en acción, llegó a la zona de Manhattan en metro, se reunió con un equipo de bomberos que lo estaba esperando. Intentó subir por las escaleras de la Torre Norte impactada, pero una turba de gente no se lo permitió.

“Nos devolvieron a empujones, veíamos cómo las personas se tiraban unas sobre otras cuando empezó a correr el rumor incluso dentro de las Torres Gemelas (...) de un atentado terrorista”, narra el bombero, quien confiesa que eso lo salvó. “El instinto de vida te va a impulsar a hacer cosas que luego pensarás en cómo las hiciste, la adrenalina es capaz de inundar tu cerebro y no dejarte razonar”, señala.

Caos y terror

Cuando se estrella el otro avión en la Torre Sur del Word Trade Center, todo fue caos y terror. Lo que pasa después, para Luis Eduardo fue una carrera contra el tiempo para salvar vidas y proteger la suya.

Se recomienda: El terrorismo sigue ‘vivo’ a expensas del 11 de septiembre

“Fue una frustración muy grande, porque nosotros teníamos la intención de ir a rescatar víctimas, desenterrarlas y de poderlas entregar a sus familiares. Pero todo cambió cuando se cayeron las Torres, porque no pudimos rescatar a nadie con vida”, se lamenta.

Le tocó correr por su vida, no podía respirar por el material particulado, la lluvia de piedras y la nube de polvo en el momento que cae todo. “Ese fue otro momento de pánico que pensamos que iba a ser el último”, admite el bombero colombiano.

Como rescatista, asegura que había estado en desastres por caída de avión e incendios, pero nunca de tal magnitud como lo vivido en los atentados a las Torres Gemelas.

Del total de 2.977 personas que fallecieron en los ataques de ese fatídico 11 de septiembre, 2.606 fueron en el WTC. Entre ellas 343 bomberos, 23 policías y 37 oficiales portuarios.

Lea aquí: 11-S: 20 años de memorias

Lo que presenció y vivió durante esos 149 minutos cuando se cayeron las Torres Gemelas y las 11 semanas posteriores al 11-S lo cambió para siempre como ser humano y como profesional.

Algo que aprendió de esta tragedia, es que la vida es corta y no hay tiempo para el odio. “Yo pienso que es más fácil perdonar y empezar de nuevo”, concluye con una reflexión Luis Eduardo Marulanda.

$!Los recuerdos de una pesadilla para rescatista colombiano del 11-S
Trabajó 95 días en la Zona Cero

Luis Eduardo Marulanda estuvo en la Zona Cero durante 95 días trabajando en la remoción de escombros y la recuperación de cadáveres.

“Para cuando las Torres cayeron y se controló el fuego ya no necesitábamos traje de acercamiento al fuego. Usábamos unos simples jeans en ‘tyvek’ que son overoles de los que utiliza el personal médico. Nos ayudaba más el estado de confort de nosotros y de dar un mejor rendimiento”, explica.

Trabajar en condiciones tan extremas y en medio de una nube tóxica generó secuelas. Se estima que al menos 1.100 personas han muerto después de los atentados, muchos de ellos rescatistas, bomberos y voluntarios. Afortunadamente no fue el caso del bombero colombiano. Fue muy consciente de usar los equipos de protección personal. Nunca negoció quitarse la máscara, “yo creo que eso fue lo que a mí me produjo que no llegara a enfermarme”.

$!Los recuerdos de una pesadilla para rescatista colombiano del 11-S
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí y únase a nuestro canal de Whastapp acá.
Image

Periodista de Vanguardia desde 1996. Egresada de la Universidad Autónoma de Bucaramanga. Editora de la sección de Tendencias y Vanguardia Kids. Editora nocturna.

@acastro72

acastro@vanguardia.com

Lea también
Publicidad
Publicidad
Noticias del día
Publicidad
Tendencias
Publicidad
Publicidad