martes 29 de octubre de 2019 - 12:00 AM

Pragmatismo o claudicación

¿Qué tan acertado fue Andrés Manuel López Obrador al liberar a Ovidio Guzmán, hijo del “Chapo Guzmán”?
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Ovidio Guzmán López, hijo de Joaquín “El Chapo” Guzmán, al frente del Cartel de Sinaloa y uno de los delincuentes más buscados del mundo, fue capturado el pasado jueves 17 de octubre en Culiacán, México, tras una balacera.

Horas más tarde, la recién conformada Guardia Nacional Mexicana se vio obligada a dejarlo en libertad tras los ataques del crimen organizado, que pusieron en evidencia el poderío militar de los narcotraficantes.

En su momento, funcionarios del gobierno explicaron que la misión fue abortada para “salvar vidas”. Andrés Manuel López, presidente de México, respaldó la decisión de su gabinete de seguridad.

No obstante, en el aire queda la pregunta: ¿hizo lo correcto al liberar al joven de 28 años, acusado de conspirar para llevar toneladas de cocaína a Estados Unidos?

Julián Escobar, investigador de la Universidad Piloto de Colombia, explicó que México se encuentra cruzado por el poder que han alcanzado los carteles de la droga en todos los niveles institucionales, el cual ha llegado incluso a disputar territorialmente la autoridad coercitiva del Estado en las ciudades.

“El problema del hijo del “Chapo Guzmán” no es más que un síntoma de esta realidad. La decisión en el contexto de un operativo mal planeado y peor ejecutado seguramente evitó una masacre, pero dejó en tela de juicio la capacidad del Estado mexicano de garantizar la vida de sus ciudadanos”, señaló.

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Iván Ventura, periodista independiente en México reconoce que dar respuesta a ese interrogante es complejo.

Según Ventura los mexicanos están divididos sobre si el gobierno de AMLO, como se conoce al presidente, hizo lo correcto o no al tomar esta decisión.

No obstante, resalta que las armas confiscadas después de los enfrentamientos indicaban que el saldo de muertes pudo haber sido mayor si se hubiera tratado de mantener detenido a Ovidio Guzmán, luego de que la patrulla militar que lo detuvo se vio rodeada por hombres armados del Cartel de Sinaloa.

“Las fuerzas federales estaban rebasadas, el grupo delincuencial que trataba de rescatar a Ovidio era muy superior al de los militares, tenían mejores armas y conocían a la perfección el terreno. Habrían abatido a decenas de militares si el operativo seguía su curso, sin olvidar que los tiroteos en varios puntos de Culiacán se intensificarían. Si bien se evitó una matanza, esta decisión no ayudó en nada a acabar con la inseguridad, tampoco abonó al Estado de Derecho y no sirve como paliativo para enfrentar a la delincuencia organizada”, reconoce.

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De otro lado, aunque la justificación de este hecho pasa por un acto humanitario, en términos de la protección a civiles inocentes. En el ámbito legal y militar queda un manto de duda.

Esto, según Escobar, porque se renunció al legítimo derecho del Estado de capturar a un prófugo y segundo, porque demostró que el Estado mexicano tiene dificultades serias para controlar a grupos ilegales, lo cual afecta su legitimidad, y abre un posible escenario de escalamiento de grupos ilegales.

AMLO, ha sido un crítico del enfoque “militarista” que sus predecesores dieron al conflicto con los ‘narcos’, en lugar propone atender las “raíces sociales” del crimen.

Para Chevuk Jiménez, director de ‘Entre Comillas’, medio de comunicación mexicano, la decisión en el escenario humanitario se aplaude al evitar una tragedia más grande. En el campo militar, señala, demeritaron el poder del Cartel de Sinaloa.

“Se les olvidó que a pesar de que el ex líder está preso en Nueva York, aún es el Cartel más poderoso. Omitieron el resguardo a las Zonas Militares donde hay casas en las que habitan las familias de los soldados. Si bien los agresores nunca lograron traspasar los cercos puestos por las autoridades, sí lograron generar caos en Culiacán. El error más grande fue no trabajar en conjunto con la Marina, ellos tienen más experiencia en este tema”, argumenta.

En este sentido, para David Augusto Peña, docente de la Facultad de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Bucaramanga, Unab, lo que quedó en juego fue el rumbo de una política de Estado efectiva frente a aspectos de seguridad.

“Cualquier decisión que tome un Jefe de Estado siempre tendrá consecuencias, no solamente en las apreciaciones de los ciudadanos o de la comunidad internacional, sino en el ámbito legal y constitucional. Puede dar lugar a investigaciones y a no solo perder legitimidad y gobernabilidad, dependendiendo del marco jurídico de México”, expone Peña.

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Ante la evidente estrategia fallida, que según Jiménez no es la más aplaudida por la población, pero sí la necesaria, es de reconocer la determinación de las autoridades al aceptar que se equivocaron.

“Si esto hubiera sucedido en el sexenio de Enrique Peña Nieto, de Felipe Calderón o Vicente Fox jamás hubieran aceptado las fallas y probablemente el discurso sería diferente, porque tampoco se hubieran conocido las causas ni las circunstancias por las cuales se realizó la liberación”, recalca.

Imagen favorable

Contrario a lo que pudiera pensarse, la decisión de AMLO parece no afectarle, su popularidad se mantiene prácticamente intacta.

Una encuesta revelada hace unos días por uno de los diarios más importantes de México muestra que el nivel de aprobación ciudadana a Andrés Manuel López Obrador registra 67% y no se ha movido significativamente de su promedio mensual.

“López Obrador obtuvo 67% de aprobación a su trabajo y 31% de desaprobación, mientras el mes anterior la aprobación era de 68% y la desaprobación de 30%. A mediano plazo no veo que estos números se muevan, es muy nutrido el grupo que apoya al hoy presidente mexicano desde hace muchos años”, manifiesta Ventura.

“Hay que ser muy claros, la popularidad hacia AMLO no radica en un operativo fallido o no. Hasta ahora no se ha visto afectado, salió a aceptar sus errores, ponderó la vida de los inocentes por encima de la detención del capo. Y sinceramente, capturado o no Ovidio, la situación del país no va a cambiar, por eso no le afecta al presidente”, evidencia el Director de ‘Entre Comillas’.

La libertad de Guzmán lleva a que los integrantes del Cartel de Sinaloa estén más atentos, porque el gobierno mexicano anunció que sí concretará la orden de detención y extradición de Ovidio. ¿Cuándo? No se sabe.

$!Tomada de Internet / VANGUARDIA
Tomada de Internet / VANGUARDIA

¿Una política segura?

De acuerdo con Chevuk Jiménez, la política de seguridad de AMLO no está cien por ciento bien planteada, sobretodo porque la Guardia Nacional aún está en crecimiento, no tiene la experiencia que sí tiene la Marina a la cual relegó sólo a cuestiones marítimas.

“Hay una estrategia, sí, no sé qué tan efectiva puede ser. Se vienen cambios en la manera de operar y con ellos esperamos que venga una estrategia concreta para poner un alto radical a la violencia generada por el narcotráfico desde el inicio de la absurda guerra que inició Felipe Calderón”, expone.

Al menos 8 personas fallecieron y 49 presos se fugaron de una cárcel en el enfrentamiento registrado en Culiacán por el arresto y posterior liberación de Ovidio Guzmán.

Seis meses de preparación llevaba el operativo de captura de Ovidio Guzmán López.

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