martes 11 de febrero de 2020 - 2:52 PM

Relatos de un colombiano que se quedó en China a pesar del coronavirus

El miedo y la soledad caracterizan las calles de China tras la llegada del coronavirus. La enfermedad deja más de mil muertos en el país y más de 40.000 contagiados.
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Cesar Augusto Fuentes es un bogotano que vive hace 6 años en China. Él, su esposa e hija de 12 años, se han enfrentado a esta dura temporada que ha puesto en riesgo su economía y salud.

“Tenemos sentimientos encontrados. Por un lado es confianza porque hemos sido testigos de cómo el gobierno Chino y el pueblo está luchando para ganar la batalla. Pero a la misma vez sentimos incertidumbre respecto al tiempo que tarde en regresar todo a la normalidad, y nuestro temor principal es que lleguen a escasear más los alimentos”.

Calles vacías

El gobierno de China ha dado la instrucción de no salir a la calle a menos de que sea para comprar víveres en el supermercado que se encuentra dentro del mismo conjunto donde César reside.

Los almacenes se encuentran casi vacíos por la gran demanda, solo abren en horarios limitados: una hora en la mañana y otra hora en la tarde. Por esta razón, las personas aprovechan para saciarse de lo necesario y no tener que salir de nuevo de sus casas.

La economía para la mayoría de los habitantes del país asiático se ha tornado compleja por lo que para César Fuentes este ha sido uno de los factores más preocupantes.

El colombiano tiene una empresa que es su principal generador de ingresos, se llama ‘Bright Sunway’ y está encargada de brindar apoyo a las personas u organizaciones que deseen tener negocios en China.

“Los clientes que tenían programado venir ya no pueden porque las aerolíneas les cancelaron los vuelos, nuestra empresa está cerrada y debemos seguir respondiendo por los gastos que ella requiere”, afirmó el colombiano.

Actualmente su hogar se encuentra en Yiwu ubicada en la provincia de Zhejiang, la tercera más afectada por el virus con un alcance de 1.092 afectados. La primera provincia en ocupar la mayor cifra de contaminados es Hubei con 29.631, seguido de Guangdong con 1.159 casos.

Un gobierno ‘diligente’

Aunque se percibe una preocupación general en los habitantes, César asegura que “China ha realizado un trabajo heroico por defender no solo a su pueblo sino al mundo entero”. Además, el acompañamiento de policías, médicos y voluntarios ha sido constante en la zona.

Asimismo, el bogotano reconoce que el gobierno no ha escatimado esfuerzos ni recursos para evitar la propagación de la enfermedad. El personal del hospital que queda a 100 metros de su vivienda siempre posee trajes especiales de protección que evidencia la prevención seria contra el virus.

Por ahora, la familia de César Fuentes no ha sido afectada, en un momento tuvieron la intención de salir del país sin embargo cuando quisieron las autopistas estaban bloqueadas y les recomendaron no salir para ser contagioso en el trayecto hasta el aeropuerto. Por otra parte, también para evitar llevar el virus a otros países donde no sería fácil controlarlo.

Según informó la agencia EFE, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Geng Shuang 27 ciudadanos extranjeros han sido diagnosticados con el coronavirus, de los cuales tres se han recuperado, 22 están en tratamiento y dos fallecieron.

Entre los fallecidos están un estadounidense y un japonés, que perecieron los días 6 y 8 de febrero, respectivamente, en la provincia de Hubei.

De este modo, la preocupación por el rápido contagio de la enfermedad en otros países llegó a Bucaramanga con Sergio Bautista. El bumangués manifestó que desde que llegó a Colombia no ha recibido ningún trato especial por la enfermedad.

“Ni yo ni mi familia está contagiada. Sin embargo, actualmente nos estamos cuidando mucho yendo con tapabocas a los lugares que visitamos. Todos los días nos tomamos la temperatura pero ha sido por iniciativa propia. La Secretaría de Salud solo me escribe para preguntarme por la temperatura pero nunca para ofrecernos una atención especial”.

Por otra parte, a su hija la rechazaron en un colegio cuando se enteraron de que venía de China, lo que ha imposibilitado la oportunidad para que siga sus estudios. Sergio hace 14 años tiene negocios con el país asiático y llevaba un año y medio radicado en él hasta que llegó el virus.

La situación le genera intranquilidad debido a que los arriendos de los locales así como los servicios públicos de su empresa, habían sido cancelados con un año de anticipación. “Ya estaba todo previamente planeado, solo queríamos ir a Colombia en vacaciones pero el virus nos cambió todo”, aseguró Bautista.

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