viernes 02 de abril de 2010 - 7:59 PM

Terroristas suicidas eran viudas de guerrilleros abatidos según investigación

Las dos terroristas suicidas que el pasado lunes se hicieron explotar en el metro de Moscú eran viudas de jefes guerrilleros del Cáucaso abatidos por agentes de seguridad, según fuentes de la investigación que cita hoy viernes la prensa rusa.

Las dos mujeres fueron identificadas de forma preliminar como Dzhennet Abdurajmánova (según otros datos, Abduláyeva), de 17 años y oriunda de la república caucásica de Daguestán, y Marja Ustarjánova, chechena de 20 años, según fuentes que cita el diario 'Kommersant'.

Abdurajmánova era viuda de Umalat Magomédov (Al Bar) el líder ('emir') de los guerrilleros islámicos de Daguestán abatido por la policía el 31 de diciembre pasado en la ciudad de Jasavirt junto a otros tres combatientes que habían abierto fuego contra los agentes.

Ustarjánova, a su vez, era viuda de Saíd-Emin Jizríev, el jefe de los islamistas de Gudermes, la segunda ciudad más importante de Chechenia, eliminado en octubre pasado cuando preparaba un atentado contra la vida del presidente chechén, Ramzán Kadírov.

El doble atentado con bomba fue cometido en horas de la mañana en dos estaciones de metro y causó 40 muertos y más de 80 heridos, según los últimos datos oficiales.

El Servicio Federal de Seguridad (FSB) ruso declaró, tras el doble ataque del metro, que tenía datos que fue organizados por grupos islamistas del Cáucaso Norte de Rusia y perpetrados por mujeres kamikaze, llamadas por la prensa 'viudas negras' por ser familiares de guerrilleros abatidos por los servicios secretos.

La investigación considera que ambas kamikaze llegaron a Moscú en un autocar interurbano desde la ciudad daguestaní de Kizliar, la misma donde dos días después las explosiones de Moscú otro doble atentado suicida, esta vez perpetrado por hombres, causó once muertos y casi 30 heridos.

La identificación inicial se llevó a cabo mediante la comparación de fotos de las cabezas de ambas suicidas halladas tras el atentado con las de las bases de datos de personas buscadas por actividad guerrillera, simpatizantes con los islamistas y desaparecidas.

Ustarjánova, que se consideraba desaparecida desde que entablara contactos con los islamistas y abandonara su casa, según la policía chechena tenía en la barbilla una cicatriz como la que fue hallada en la cabeza de una de las terroristas del metro.

Según fuentes del diario 'Moskovski Komsomolets', una de las terroristas llevaba encima una carta de amor escrita en árabe que terminaba con la frase: "Nos volveremos a encontrar en los cielos".

A su vez, uno de los dos hombres que se hicieron explotar en Kizliar fue identificado como Daúd Magomédov, de 21 años, conocido por la policía como seguidor del wahabismo, una corriente radical del islam profesada por la guerrilla separatista del Cáucaso ruso.

Además de los retratos de las kamikaze de Moscú, la policía ha difundido imágenes captadas por las cámaras del metro de un hombre que se supone que acompañó a ambas terroristas y que podría ser el organizador del atentado.

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