Definitivamente Colombia es un país de contradicciones. En España están cerrando poco a poco las plazas de toros, un arte cavernícola sangriento donde los asistentes se deleitan con la muerte de un animal herido, salvajemente perforado por una lanza o rejoneador, seis banderillas y hasta le cortan sus orejas.
Publicado por: Jose Luis Camacho Pinilla.
En estos días hubo una corrida de toros en Bogotá y qué sorpresa nos llevamos al observar aficionados como la ministra de Educación, en pleno furor. Quizás la tauromaquia sea un reflejo de la raza humana. Por eso cada día admiro más a nuestro presidente Juan Manuel Santos, acompañando a deportistas o visitando a los damnificados de una tragedia. Un verdadero líder.









