Cartas del lector
Miércoles 22 de febrero de 2012 - 12:00 AM

Dormir poco afecta el buen criterio

La columna del doctor Calderón Herrera relacionada con las horas de sueño y la productividad, trajo a mi memoria un libro que leí hace varios años escrito por Ricardo Semler; un empresario que transformó la empresa heredada de su padre, mediante un sistema administrativo insólito.

Publicado por: Víctor Fco. Rueda H.

Su experiencia la puso a consideración del mundo lector en un libro que tituló "Contra la corriente". El empresario, muy joven él, estaba destruyendo su salud por sus extenuantes jornadas de trabajo hasta el punto que llegó a consumir 16 aspirinas por día para aliviar sus dolores corporales. Lo primero que hizo fue cambiar sus hábitos de trabajo, saldría de su oficina a las 7 de la noche, después iría al cine, leería libros, haría cualquier cosa menos trabajar. Dice en su libro: "me di cuenta de que, si estaba decidido a hallar una cura para la enfermedad de los horarios, debía primero identificar sus causas":

Causa 1: La idea de que el esfuerzo y los resultados son directamente proporcionales. (En los negocios, con mucha frecuencia se confunde el esfuerzo con el resultado).

Causa 2: La verdad indiscutible de que la cantidad de trabajo es más importante que la calidad del trabajo. (Si no se lleva trabajo a la casa, si pasa fines de semana con su familia, ese empleado ha descendido a un estado de indolencia avanzado).

Causa 3: Las cosas están un tanto inciertas en la oficina en este momento. Tendré que trabajar más tiempo hasta que todo se reacomode.

Causa 4: Miedo a delegar, y su primo, miedo a ser reemplazado".

En el caso concreto al que nos referimos el doctor Calderón Herrera y yo, hay una Causa 4: populismo mediático.

Publicado por: Víctor Fco. Rueda H.

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