La corrupción es ante todo, un instrumento de poder y de dominio de clase. Es la forma más rápida para concentrar la riqueza y poner en circulación las fortunas recientes. Es, además, el patrimonio de un país avasallado cuyos dirigentes son incapaces de sentar los cimientos de su prosperidad a partir del trabajo metódico y el esfuerzo creador.
Publicado por: Uriel Bautista Gamboa
En esta sociedad del “Carrusel”, es imposible no ser castigado por honrado; Colombia es una economía improductiva y si a esto le agregamos el cáncer de la corrupción, la consecuencia es que el capital humano se despilfarra y por ende la vida carece de valor: el hombre no solamente sobra sino que estorba.











