La ciudadanía se está volviendo monotemática a la hora de identificar los aspectos que más le mortifican en su diario vivir. Todos los medios de comunicación hablan sobre la dificultad y el caos reinante en la movilidad.
Publicado por: Víctor Francisco Rueda H.
Cada vez que una emisora ofrece sus micrófonos al ciudadano raso toca ese tema, igual sucede con los aportes que Vanguardia presenta en su sección Hágase oír, en los editoriales, en las columnas de opinión y en las excelentes crónicas con registro fotográfico que a diario nos ofrecen. También los gremios que aglutinan el comercio, la industria y la ingeniería. Tampoco se sustraen de este tema, ya sea por parecer interesados o porque en realidad lo sienten así los políticos y los gobernantes. Pero solamente hay un ente que permanece sordo y ciego ante este clamor ciudadano. Sí, adivinaron, hablo de la Secretaría de Tránsito de la ciudad de Bucaramanga, desde su Directora hasta el último de sus alféreces. Estos señores siguen en su labor diaria, que es ya una rutina y una filosofía de trabajo: buscan sitios sombreados para hacer sus corrillos, hablan por celular, hacen tertulia con algunos taxistas y miran sin ver los vehículos que en sus narices infringen todas las normas. Ellos pensarán como sus jefes y como el Alcalde que todo es producto de la falta de cultura ciudadana y del poco número de agentes. Yo creo que el problema es la falta de cultura administrativa que impera en todas las entidades gubernamentales y mucho más en las que, como en esta, reina la politiquería. ¿Cuáles son las políticas de personal que tiene esa entidad para medir la eficiencia de sus empleados? Cuáles las políticas de control, de promoción, de reconocimiento y de penalización a quien su desempeño lo hace merecedor? ¿Tienen políticas de capacitación? Alcalde, si sus discursos sobre el tema son sinceros, antes que nada haga de la Dirección de Tránsito una entidad técnica sin interferencias politiqueras, una entidad en donde la meritocracia bien aplicada la convierta en un modelo a seguir.









