Abundan los concursos con personas anónimas en televisión, abren sus ventanas indiscretas, como en “quién quiere ser millonario” para protagonistas que quieren ser famosos y millonarios en un par de meses.
Publicado por: Ernesto Rodríguez Albarracín
A leguas se advierte la gran rentabilidad para los medios. Pese a esto, hay grandes aciertos. El programa “Yo me llamo” logra resucitar unos ritmos y afianzar otros: La nostalgia del bolero, el ritmo de la salsa, el inevitable vallenato y ahora para bien de la música, el lírico grupo IL DIVO representando a Santander, en un programa que ha conectado al grupo familiar en torno a la música y hace recordar éxitos que se quedaron en memoria de varias generaciones.
Los nuevos géneros musicales no han logrado pegar tanto en el grueso público, pertenecen a una élite y son ritmos con efectos electrónicos. El bolero y la balada manejan la narración con musicalidad, tienen historias qué contar y poseen arraigo. Por esto el deseo del público de materializar en un actor su recuerdo musical. Al grupo IL DIVO le pasó lo que a Serrat, difícil que un género especial cale en lo popular.









