El ausentismo parlamentario es uno de los causantes principales del desprestigio creciente del Congreso. La inasistencia de los representantes a la sesión en la que se hundió la iniciativa para sancionar a los conductores ebrios es un claro ejemplo de la indisciplina, mediocridad, irresponsabilidad y falta de compromiso de nuestros legisladores.
Publicado por: Augusto Ramírez Rivero.
Hago un llamado a organizaciones sociales con poder de convocatoria y capacidad logística, para que promuevan un proyecto de ley con origen ciudadano que contemple los siguientes puntos: 1) Pérdida de investidura para congresistas que no asistan al menos al 85 % de las sesiones plenarias o de comisiones a las que pertenezcan. Solo se considera que el congresista asistió si permanece en el recinto durante al menos el 90% del tiempo que dure dicha sesión. 2) Se admitirán excusas por inasistencia solo por fuerza mayor debidamente certificada y solamente hasta por un máximo del 5% de las sesiones a las que debe asistir. 3) Los registros, verificación y reportes de asistencia de los congresistas se harán por una empresa de auditoría, nacional o internacional, que garantice la independencia total de influencias políticas o gubernamentales. 4) La empresa de auditoría hará público un reporte mensual donde se consigne el registro de asistencia de cada uno de los congresistas. 5) La Corte Suprema de Justicia iniciará de oficio el proceso de pérdida de investidura de los congresistas que superen los límites de inasistencia definidos en esta ley.











