Bucaramanga venía enferma, pero en los últimos cinco meses se agravó.
Publicado por: Néstor Vargas
Indigentes durmiendo en los andenes y separadores de avenidas, hacen sus necesidades a plena luz del día y delante de todo mundo. La cuidad huele a feo, basuras por todos lados, los parques que dizque ahora tienen padrinos, son focos de toda clase de inmundicias y consumo de cuanto vicio hay. El ladronismo ni se diga: Raponeo, atraco a mano armada. El desorden y el abuso de los motociclistas está alcanzando los límites más altos, no respetan a nada ni a nadie y el que se atreva a decir algo lo amenazan. Al paso que vamos, al final del mandato actual las ventas ambulantes se duplicarán. Ya no hay por dónde caminar.
Como la demagogia del Mandatario alcanza para todo, no hay más remedio que aguantar. Si antes el control a todo esto era casi nulo, ¿cómo será ahora que se llevaron setenta policías a controlar el tránsito?, ¿será que antes no hacían nada?









