Verdaderamente es insólito lo que nuestros jueces, fiscales y magistrados están haciendo al administrar justicia y al solicitar cambios en las reglas de juego, con las cuales desde hace ya mucho tiempo sus colegas han venido trabajando y nunca se quejaron, pues el criterio de ellos era el de manejar con ética y responsabilidad los casos y funciones que eran de su competencia.
Publicado por: Julio Núñez Sánchez
Los magistrados no se acomodan con sus salarios y sus desproporcionadas pensiones, lo mismo que tener una jornada de ocho horas, la cual comparten con la cátedra universitaria a la que le dedican todo el tiempo, mientras sus auxiliares hacen todo su trabajo, solo llegan a firmar. Por eso presionaron para que la Carta Magna se cambie y los cobije con más gabelas, que los dejen eternamente en sus puestos, sin importar para nada que muchos de sus colegas están haciendo fila para ascender a estos importantes cargos, pues se repite la frase “si a mí me sirve, los demás me importan un carajo”.
Cuando los medios de comunicación dan la noticia de que a un pobre desgraciado le dio por hurtar unos sobres de caldo instantáneo, tal vez por cleptómano o porque tenía hambre, y al ser capturado infraganti uno de nuestros maravillosos jueces tuvo a bien aplicar una pena de seis años de prisión a este delincuente como demostración clara de que aquí se aplica la ley: pero para los de ruana, pues a los ladrones de cuello blanco rara vez estos mismos jueces los juzgan y si lo hacen es con penas irrisorias como el caso de los Nule, quienes no se robaron unos caldos instantáneos, sino miles de millones de pesos.









