La reforma aprobada solo mostró, otra vez, que el Capitolio es una olla, que comparada con la calle del cartucho, ésta es un convento. Se convierten en personajes por encima de la ley y con los miles de millones que sacan, aseguran, dando limosnas a los más necesitados, su eterna reelección.
Publicado por: Leonel Gómez G.
Es el tope de la indignidad nacional, que sigue creciendo y creciendo, una clase dirigente corrupta hasta los tuétanos, y en consonancia con el poder judicial, que también entró en el proceso y solo condena a quienes no tienen cómo pagar su libertad y ahora los medios de comunicación les hacen apología a los delincuentes y muestran que solo el dinero, conseguido como sea, da poder y autoridad. La honradez y la decencia es de tontos.









