Ante el brutal atentado contra los intereses del pueblo al elaborar una reforma, no a la justicia como se esperaba, sino un convenio de impunidad, de desvergüenza y de corrupción, por parte de unos señores que se consideran intocables y con la autoridad para cambiar la Constitución y las leyes en su propio provecho.
Publicado por: Julio Núñez Sánchez
Llámense gobierno, parlamentarios, o magistrados, se abre el camino del referendo derogatorio, el cual arrancó ya, según el diario El Espectador del día 23 de los corrientes. Gracias al director del Centro de Estudios Constitucional Plural, Armando Novoa, quien con el apoyo de la Misión de Observación Electoral, la Corporación Manos Limpias, Transparencia por Colombia, la red de veedores, la Corporación Nuevo Arco Iris y la Corporación Excelencia en la justicia, lo vienen impulsando.
A este referendo, los colombianos de bien le deberíamos anexar la pérdida de investidura de todo parlamentario que votó en contra de su país, de sus leyes y principios y solo se interesópor favorecerse a sí mismo y a todo aquel que utilizando su investidura se dedicó al pillaje, al saqueo del erario y a pactar con las fuerzas oscuras, que por muchos años han mantenido al país en una guerra cruel y fratricida, en la cual solo elementos como estos sacan buenos dividendos.
Todos sin excepción debemos firmar este referendo y dejar con hierro de marca en nuestras mentes los nombres de estos desvergonzados personajes, quienes en próximas elecciones estarán de nuevo pidiendo el voto de aquellos a quienes siempre han considerado como idiotas sin memoria; a quienes pueden burlar cuantas veces quieran. Desde ya impulsemos también el voto en blanco para todo cargo de elección popular, demostremos que maduramos y no somos juguetes de estos mal llamados barones de la politiquería.









