Cada vez que alguien llega a Málaga, se encuentra con cosas nuevas que en nada ayudan al buen y ordenado desarrollo de la ciudad.
Publicado por: Néstor Vargas
Por el contrario, parece tierra de nadie donde todo mundo hace lo que quiere creyendo que sus argumentos son los primordiales por encima de los derechos de todos los ciudadanos. En la llamada plaza institucional ha hecho carrera el desorden, el irrespeto y la práctica de toda clase de vejámenes modernos de los jóvenes de hoy, que además se arman de unas tablas y bicicletas para atropellar a las personas y si es el caso hacerles gavilla ante cualquier reclamo que se les haga.
Tampoco parece existir en Málaga un POT, pues en el parque funciona una plaza de mercado con el consecuente desorden de camiones parqueados hasta en contravía, la basura y los olores que esto ocasiona. Parece que la licencia alcanza para todo. No es de extrañar que en pocos días veamos las carnicerías también funcionando en el parque.
En la misma plaza funciona un aparato para entretener a los niños, bastante rústico por cierto, que cuando no está en funcionamiento parece un cambuche instalado en pleno centro de la ciudad. ¿Quién le pondrá orden a esto, así como al consumo de licor en las calles y sitios donde los ciudadanos merecen tener tranquilidad?









