Hay que aceptarlos con esa condición, hay que formarlos con esa idea, hay que asumir esa realidad. No es que se van, es que la vida se los lleva. Ya no eres su centro, ya no eres propietario, eres consejero; no diriges, aceptas.
Publicado por: Chepita Jaimes Conde.
No mandas, acompañas, no proyectas, respetas. Necesitan otro amor, otro nido, ya les crecieron las alas y quieren volar. Buscarán un amor que los respete, que quiera compartir sin temores, que les endulce el recorrido y que les ayude en el fin que quieren conseguir… y, si esa primera experiencia fue equivocada, tendrán la sabiduría y fuerza para soltarla, así otro amor llegará para compartir su vida.
Tú quedas adentro en el cimiento de su edificio, en la raíz de su árbol, en lo profundo de su corazón, tú quedas en la estela que deja el barco al partir, en el beso que le mandas, en la oración que los sigue. Haz de su vida felicidad, para cuando parta solo piensen en regresar, aunque sea solo para tomar tu mano y estar junto a ti.











