El colmo del sinvergüenza ,no se les puede dar la más mínima oportunidad a los señores del Tránsito y me refiero a los alféreces, porque muestran, sin sonrojarse un segundo, el descaro, la ambición sin medida de dinero fácil y el caos total en que se encuentra la bien controvertida Dirección de Tránsito de Bucaramanga.
Publicado por: JULIO GÓMEZ
Y hago esta aseveración, por un hecho que para cualquier ciudadano del común es indignante y señal inequívoca de que quienes ejercen esta función en nuestra ciudad están lejos de querer remediar la difícil situación de movilidad que nos aqueja.
Vean la “joyita”: en pleno medio día, ocho señores de los que me he venido refiriendo, 200 metros adelante de la plaza campesina, en sentido norte sur, en la vía que comunica al barrio Bucaramanga con el puente El bueno, los días lunes 16, martes 17 y miércoles 18 del mes en curso instalaron su trampa, para atrapar a los desprevenidos, que por cierto no son pocos, para detenerlos en un lugar, que no es además el indicado, pues lo antecede muy cerca una curva pronunciada de la carretera, con el consiguiente riesgo de accidente de quienes a esa hora transitan por ese sector, para como dije sacarle la tajada a sus víctimas. ¿Y por qué hablo de colmo? Ocho personajes de estos, en plena hora pico, en un sector sin la más mínima necesidad, pues es una vía que en muy pocas ocasiones, o quizá nunca, se haya visto congestionada, cuando a esa hora en muchos sectores críticos de la ciudad hace falta siquiera uno de estos buena vida para tratar de hacer menos tortuoso el regreso de la gente a sus hogares.
¿Será que los ratones están haciendo fiesta por estos días en que no hay gato?
Dios y Luis Francisco Bohórquez quieran que a este cargo tan importante llegue la persona más indicada para sacarnos del atolladero en que andamos y además pueda colocar en cintura a estos sinvergüenzas, ubicándolos en los sitios de mayor necesidad.
A propósito de la vía mencionada, las autoridades, encabezadas por el alcalde Bohórquez, debieran realizar un estudio de la viabilidad de suspender el pico y placa entre el sector de la glorieta de entrada al barrio Mutis y el puente El bueno, que son solo 500 metros, dándole un respiro a la movilidad de ese sector y comodidad a sus habitantes.










