Minagricultura, la Federación y el ICA, reportan la siembra de 147.000 hectáreas con 40.000 toneladas, para una irrisoria producción de sólo 367 kilos por hectárea año.
Publicado por: Jorge Enrique Calderón Ribero.
Es lógico discernir que aquellos programas de fomento son sólo por agotar recursos financieros, sin contemplar: control de inversiones y asistencia técnica integral.
El año anterior se mercadeó el grano a $5.500 por kilo y ahora al pagarlo a $ 3.000 por kilo cundió la desesperación y la ruina del agricultor.
A escasos 367 kilos por hectárea, ningún precio de sustentación le sirve, pues la inversión en jornales e insumos contribuiría a fomentar la hambruna y la postración económica del agricultor.
Agricultores, hay que adoptar principios de calidad; gobierno, controle el contrabando y los recursos; y el gremio retorne el parafiscal al productor, con una excelente asesoría técnica.
La cacaocultura no dispone de dolientes en las altas esferas de la administración pública y adolece de cultura (salvo contadas excepciones), como sí la tienen los cultivos del café y la caña azucarera.










