Desde que tengo uso de razón, escucho a través de los medios de comunicación que el Estado trabaja por erradicar la corrupción y demás flagelos que nos desangran.
Publicado por: REINALDO RUEDA RUEDA
Que los legisladores en un excelso proceder cumplirán con su sagrado deber de favorecer a los más inermes que somos la mayoría, a través de normas; que la justicia será oportuna, eficaz y ecuánime, pero el tiempo que es un gran juez refleja lo contrario y posiblemente estaremos escuchando lo mismo en los próximos 50 años sin que nada cambie.
Tal vez la misma indiferencia de la población frente a los grandes males de nuestro país, nutre la continuidad de estas prácticas y la ausencia de políticas serías y contundentes del Estado focalizadas a erradicar estos males.
Algunos medios contribuyen a estas prácticas cuando soslayan los inmensos desajustes sociales y económicos que los colombianos vivenciamos en la cotidianidad y nos muestran como un sofisma de distracción el país de las maravillas, la felicidad pletórica en todos los sentidos rayando con la cruda realidad
En ese orden de ideas hay población que carga con todas las arbitrariedades y desmanes del ejercicio administrativo, otra que conoce las problemáticas pero le importa un pepino y la otra que
se preocupa por emprender acciones resolutivas. A esta última le debemos el apoyo y solidaridad para que continúe denunciando los desajustes en el manejo del Estado.









