Toda reforma tributaria presentada por el Gobierno al Congreso, lleva implícito según sus autores el beneficio a los más desfavorecidos e inermes de este país, el incremento del empleo para aquellos que no tienen ese privilegio de un trabajo digno,
Publicado por: Reinaldo Rueda Rueda
el incremento de la productividad que conlleva a mejores condiciones de vida de los colombianos, pero el mismo tiempo que es gran juez de nuestras acciones refleja lo contrario.
Los cambios anunciados nunca llegan, nunca se dan y las dificultades día a día se acrecientan para el grueso de la población.
Reformas hipócritas que en el buen verbo de la élite ilusionan y crean un sofisma de distracción para seguir nutriendo el capitalismo y las acciones neoliberales donde el ciudadano de a pie siempre pierde. Un ejemplo de cinismo es la actual reforma que pretende cristalizar un deseo neoliberal de hace tiempo, acabar con el Sena y el ICBF, dos de los entes que le han servido a las clases más desfavorecidas, que han permitido forjar hombres de bien, otorgándoles una formación profesional y un futuro promisorio.
La actual reforma pretende eliminarles los parafiscales que han sido el sustento financiero de estos entes y en forma vulgar e irresponsable expresar que se van a cubrir con recursos ordinarios. Lo peor es que seguramente los padres de la patria aprobarán en bloque los articulados para que pasen estos esperpentos que acentúan la riqueza en algunos sectores de la sociedad y la miseria en la mayoría de los colombianos.









