En toda ciudad existen referentes insoslayables. Uno de estos en Bucaramanga es el Hotel Príncipe y doña Tulia símbolo de esa identidad.
Publicado por: Ernesto Rodríguez Albarracín
Fue puerta abierta y fraternal para nuevos inmigrantes que llegaron con propuestas e ideas a una ciudad que mostraba bríos en su desarrollo económico y social. Doña Tulia fue protagonista y a la vez testigo de la nueva clase empresarial. Gran anfitriona y mejor consejera de aquellos que vinieron a apostarle al desarrollo de esta región, se ha ido esa gran mujer, paz en su tumba.









