Iniciamos año con nuevas expectativas, aunque pésimas para los trabajadores colombianos con el mísero aumento de 22 mil pesos en el salario, con el que supuestamente se dignifica la esencia del mismo para que mejore condiciones de vida.
Publicado por: REINALDO RUEDA RUEDA
Eso es lo que expresan los empresarios y el gobierno, situación que contrasta con la realidad que viven diariamente los trabajadores que devengan este salario de miseria.
Como todos los años, el 1 de enero se disparan los insumos que componen la canasta familiar, también el transporte, educación, arriendos, servicios públicos, tarifas de multas, peajes y una gran cantidad de costos del sistema público, impuestos que son nuestros eternos y fieles compañeros. Todo lo anterior hace que cada vez disminuya el poder adquisitivo y por ende las condiciones de vida de quienes están sujetos a este bondadoso y generoso salario que según los empresarios y el gobierno le proporcionan calidad de vida y del que queda ese remanente para vacacionar y brindarles a sus familias la recreación y sano entretenimiento al que tienen derecho.
El colosal y generoso aumento se centró en 760 pesos diarios para que los trabajadores sigan haciendo milagros para sobrevivir y sus familias continúen engrosando los cinturones de miseria; este aumento del salario se transforma en burla para la clase trabajadora del país, mientras que a la élite se le favorece con generosidad y rebajas para que continúe amasando riquezas.









