“Antes que me hubiera apasionado por mujer alguna, jugué mi corazón al azar y me lo ganó la violencia” (José Eustasio rivera - La Vorágine -).
Publicado por: Uriel Bautista Gamboa
La paz se vislumbra, porque los dos actores enfrentados son conscientes, y ser consciente significa auto observarse; es decir, son conscientes del diálogo y no solo se identifican con la violencia de las armas, sino que están dispuestos a retornar amor por odio, incluir a los excluidos y admitir las equivocaciones. El ruido de los fusiles nos convierte a todos en víctimas, y en el silencio todos somos inocentes. El silencio se convierte en respuesta cuando las palabras sobran. El día que se silencien los fusiles y seamos conscientes de la equidad, de la generosidad, en suma de la justicia social; entonces volverá el paraíso: para que el corazón lo gane la paz.









