Medellín ganó el título muy merecido de la ciudad más innovadora del mundo gracias a sus coterráneos que la aman y la cuidan, lo que no sucede acá.
Publicado por: Graciela de Salcedo.
Bucaramanga es de todos y de nadie. Ni siquiera nos importaba que comerciantes foráneos se hubieran tomado nuestras calles para instalar sus negocios sin permitirles a los nuestros que usurparan también esos espacios. Aprendamos de los paisas y vámonos para Medellín si nos dejan. “La neutralidad como principio eterno, es evidencia de debilidad” – Kossuth.
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A los cacaoteros, cafeteros, transportadores y demás cacaos no les importa perder billones en sus huelgas pues posiblemente tienen seguros que las asuman. Tomémonos un tinto y seamos amigos de esos opresores. “Ellos son orgullosos de su humildad, orgullo que no merecen”. Burton.









