Nos llevamos con un grupo de parientes y amigos: llegaba de Valencia (España) una amiga con sus dos pequeños hijos.
Publicado por: Chepita Jaimes Conde
El vuelo aunque un poco largo, sin contratiempo; la euforia era grande pues hacía 13 años no los veíamos. Llegamos a la casa y ella abre su maleta para departir un buen vino y otros detalles. Pero ahí fue la sorpresa, la maleta empacada en una bolsa de la Aerolínea Avianca. Ella no la traía así pero no nos pellizcamos en el Aeropuerto de ese detalle, sino en la casa cuando vimos la cremallera y demás seguros rotos y adentro vidrios de alguna de las botellas de vino y la ropa empapada en ese precioso líquido, la pérdida total y las ilusiones en el piso de esta tierra, tan querida para ella, y ahora tan dolorosa su bienvenida. Por favor viajeros, revisen sus equipajes, porque se pueden enredar en el camino sus pertenencias. ¿Quién nos responderá?









