Hoy, cuando sobre las obras realizadas directamente por el Estado se ha impuesto la contratación pública y las concesiones, vuelven a nuestra memoria las épocas de los llamados “carreteranos” del MOP (Ministerio de Obras Públicas) y de su Distrito 15, que operaba en nuestra región.
Publicado por: PEDRO JOSÉ PINILLA OREJARENA
Eran cuadrillas de trabajadores que literalmente vivían en las carreteras y que con sus herramientas manuales y la fuerza de sus brazos acudían presurosos ante el primer derrumbe o taponamiento para restablecer el flujo vial.
No se requerían como hoy visitas previas, presupuestos, licencias ambientales, licitaciones, pliego de costos etc. que eternizan el problema y dilatan la solución.
Simplemente acudían ante el problema y lo solucionaban de inmediato, con palas, picas, barras y carretillas; sin la parafernalia tecnológica de la que disponen los contratistas actuales.
Hoy leímos en Vanguardia el sinnúmero de problemas que aquejan a la concesión de ZMB (Zona Metropolitana de Bucaramanga) que contrató el proyecto de doble calzada de Bucaramanga a
Rionegro hace seis años, el cual se encuentra prácticamente paralizado a la espera de una “reestructuración financiera del proyecto”, es decir, más dinero para satisfacer el apetito voraz de los contratistas, a quienes no los llena nadie, pero que por añadidura jamás responden por la entrega de las obras contratadas.
A si las cosas... ¿Todo tiempo pasado fue mejor?









