Monseñor Isaías Duarte Cancino ha sido la primera víctima del proceso de paz con las Farc.
Publicado por: Fernando Gómez Márquez
Extraña apreciación dirán ustedes, cuando el ilustre prelado santandereano, oriundo de San Gil, murió asesinado por sus victimarios en un atentado criminal perpetrado por esa guerrilla en forma aleve, cruel y premeditada, hace varios años. Crítico como ninguno, valeroso, franco y decidido, como buen hijo de la tierra, no vaciló en sus sermones y homilías, prédicas de paz y reconciliación, denunciar los atropellos de los fascinerosos, que le costaron la muerte.
Hoy, la prensa escrita, en anchos titulares, destaca la sentencia de los jueces absolviendo a sus asesinos. Han comenzado a aflorar los resultados de la farsa habanera.










