Fue un hombre valiosisimo, sencillo, elegante, prudente y lo mejor, honesto hasta los tuétanos.
Publicado por: Trinidad Díaz Rueda
Recuerdo de niña viviendo en Zapatoca en nuestra panadería con mis padres, cuando de pronto llegaba a saludarnos. Cuando estuvo de embajador siempre enviaba postales con su dedicatoria a mi mamá y a mis tías.
Una persona como él tiene mucho qué presentarle al creador, porque allá no nos van a tener la lista de rosarios, misas etc. a las cuales asistimos, nada de eso, allá tenemos que responder por nuestras buenas obras y él sí que se fue cargado de ellas.
En la política y en la docencia hizo mucho. Hoy no hay un político igual a él, qué bueno que aprendieran algo de su actitud. Hizo mucho por lo social porque él sí entendía y descifraba el sentido de esta palabra. Ha debido dictarle una cátedra a los politiqueros de hoy, que solo piensan en el derroche de dinero en la campaña y luego sacar el mil por mil para el bolsillo.
Fue una persona de toda mi admiración, para sus hijos, María Susana, Sara Inés Eulalia María Victoria y Tiberio, mi condolencia y abrazo fraterno.









