Gracias a convocatoria de la Dirección de Tránsito, fuimos partícipes del taller que busca hacer análisis para implementar un proyecto de seguridad vial, donde cada uno, de acuerdo con su vivencia diaria, sea doliente.
Publicado por: Héctor Hernández Mateus
Es mi posición, como usuario de la motocicleta, la siguiente:
De manera especial deseo participar en la implementación de una verdadera solución, no haciendo propuestas de restricción, lo que causaría rechazo de una comunidad que lucha día a día por la supervivencia, que no tiene la forma de sustituir por otra forma de transporte su elemento de trabajo, la motocicleta. Además se debe cuestionar una urbe que no amplía sus vías, sino que por el contrario, restringió las existentes para los vehículos particulares. Concesionarios de carros que no se comprometen en aportar solución.
Un gobierno territorial pasivo frente al auge del parque automotor y solo le interesa a cada municipio y el departamento el recaudo de los altos impuestos. Un país que cuestiona el mejorar la calidad de vida de sus habitantes, se proyecta hacia la discriminación, por ello rechazo las posturas elitistas, de quienes objetan el pequeño logro de parte de sus habitantes menos favorecidos, al poder adquirir una motocicleta.









