El pasado 23 de abril se celebró el día del idioma, que para ser honestos, no lo estamos utilizando correctamente.
Publicado por: Aristóbulo Hernández B.
Es increíble pero locutores, comentaristas deportivos y algunos altos funcionarios usan con frecuencia términos no apropiados en sus comentarios e intervenciones. Por escasez de espacio, cito solo algunos ejemplos:
Muchas personas dejaron de usar el adverbio “ayer” y el “anteayer”; hoy dicen es “la víspera” o “el día anterior”, sin aclarar de cuál víspera o día se trata. Ahora dicen que todo está “bien caliente”, “bien interesante”, en lugar de usar el superlativo “muy”; “muy caliente”, “muy interesante”.
Ya no se usa la expresión “como consecuencia”, se prefiere decir para todo “a raíz de”. “A raíz del golpe recibido se fracturó”, “a raíz de” la lluvia, “a raíz” del verano. Todo es “a raíz”. Y ni para qué hablar de lo del “nivel”. Hoy todo se refiere a un “nivel”; “a nivel de” los medios, los sueldos, las reuniones, los mercados, etc. El que no use ahora el término “a nivel” no es culto, no sabe hablar, no está en nada.
Con el gerundio se baila. “Los estamos llamando”, “los estamos invitando”, dicen los locutores en lugar de decir: “los llamamos”, “los invitamos” simplemente. La pobreza en el uso de nuestra lengua es tal, que le damos el pomposo calificativo de “burgomaestre” a un modesto alcalde de pueblo, cuando este título corresponde al primer magistrado de algunas ciudades europeas y Países Bajos.










