Duele la situación de la “Ciudad cordial”.
Publicado por: Héctor Hernández Mateus
El estado actual no se compadece ante los altos tributos, que de diferente índole debemos pagar quienes residimos o trabajamos en su jurisdicción.
No se diferencia en nada al resto del Área Metropolitana, sus calles llenas de huecos, la señalización vial obsoleta, sin andenes seguros, la semaforización en lamentable condición, la mendicidad y cantidad de habitantes de la calle en auge, al igual que las riñas e incremento del pandillismo, resaltado a nivel nacional.
El hurto y atraco son pan de cada día, el sistema de salud, el transporte masivo y la educación cuestionados; pero eso sí, dignatarios sacando pecho por lo que hace la empresa privada. Qué pena, pero es que me duele mi ciudad y por ella transito todos los días.









