Hace unos meses la Corte declaró la inhabilidad para ejercer cargos públicos a Néstor Fernando Díaz Barrera, actual alcalde de Floridablanca.
Publicado por: TOBÍAS HERRERA MÉNDEZ
En los intríngulis de la legislación colombiana se vienen dando casos que ameritan claridad y una jurisprudencia bien sustentada, que dejen una vía expedida para que se cumplan las leyes y eviten la suspicacia de quienes, a su modo, desean interpretarlas.
En cuanto a lo de Díaz Barrera, la Corte lo inhabilitó, porque supuestamente no podía ser diputado en esa época por cuanto su padre ejercía función pública en la Dian; eso sucedía en el 2007 ó 2008.
No es entendible que si pesaba una inhabilidad sobre él, mal hicieron quien lo avaló y la autoridad electoral que aceptó su postulación, si no podía ejercer cargos públicos.
Ahora nos preguntamos: ¿es o no legítima su elección?
Quienes valoran su labor al frente de la alcaldía lo defienden y tienen su razón cuando afirman que ha hecho un trabajo meritorio y que a pesar de haber recibido una administración en quiebra, la ha podido sacar adelante.
Quienes ya quisieran verlo como cualquier presidiario, piden que se cumpla la ley y que salga de la alcaldía.
Quienes salen perjudicados son los florideños, porque se corta una acción emprendida y se truncan obras necesarias para la comunidad.









