viernes 29 de noviembre de 2019 - 12:00 AM

Escuchar este artículo

Síndrome de Hybris

David Owen, médico y político británico, describió en su libro ‘En el poder y la enfermedad’, que desde la antigüedad el tema de ‘hybris’ se ha tratado en filosofía (Aristóteles, Platón, Heródoto). Asegura Owen que la trayectoria de la ‘hybris’ en los dramas griegos tenía, más o menos, las siguientes etapas: “El héroe se gana la gloria y la aclamación al obtener un éxito inusitado contra todo pronóstico. La experiencia se le sube a la cabeza y empieza a tratar a los demás, simples mortales corrientes, con desprecio y desdén, y llega a tener tanta fe en sus propias facultades, que empieza a creerse capaz de cualquier cosa”. El asunto es que dicho exceso de confianza en sí mismo lleva al líder a interpretar equivocadamente la realidad que lo rodea y a cometer errores. “Al final se lleva su merecido y se encuentra con su némesis, que lo destruye”, remata Owen, quien es además neurólogo. También manifiesta que en realidad lo puede padecer todo aquel que por narcisismo en una posición jerárquica llegue a imaginar que lo que piensa es correcto y lo que opinan los demás no, al punto de creer que todos los que lo critican son enemigos. “La persona pierde la perspectiva de la realidad, solo ve lo que quiere ver, y aceptar opiniones ajenas lo considera una flaqueza”. Esta condición es más frecuente de lo que se cree, pero se deja pasar porque muchas personas que rodean al afectado se sienten intimidadas y vulnerables. En Colombia existe un líder político que padece dicha enfermedad y subalternos que cada día lo vanaglorian más.

Guillermo Beltrán

Radiografía de un país

Los colombianos venimos del subdesarrollo secular y no sabemos para donde vamos en medio del atraso, la inequidad social y las mayores desigualdades en el mundo. Las cifras hablan por sí solas: la población en condiciones de pobreza absoluta es de 13 millones de personas resignadas como perros a las migajas del ponqué burocrático que cae de la mesa de Epulón, sometidos además a un régimen contributivo sesgado a favor de los poderosos, una inocultable dictadura fiscal, y como si fuera poco regidos por una constitución obsoleta, amañada, hecha una colcha de retazos por los sucesivos mandatarios y lo peor: una corrupción que carcome las bases de la institucionalidad. Pero si la historia no da saltos, los pueblos sí y hoy ese país de oprimidos ha “roto el corral” para exigir un cambio radical en las instituciones y el vuelco total hacia una vida digna, justa y en auténtica democracia para todos.

Quien perdió

Adelantadas las investigaciones sobre los contratos con la firma Odebrecht, se dieron por inexistentes los mismos y se paralizaron las obras. A los culpables de las contrataciones amañadas nada les pasó, pues en este país la justicia no prospera cuando se necesita y estos personajes no perdieron nada. Los subcontratistas nacionales, las empresas de servicios en las regiones perdieron todas sus inversiones, la maquinaria quedó abandonada y todo quedó así. ¿Quién perdió? El gran perdedor fue el pueblo colombiano que se quedó sin las obras que son necesarias y que se adelantarán con presupuestos más altos pues se tendrán que refinanciar a costas de los impuestos de todos. Que nos sirva de experiencia y aprendamos a sopesar cuando la medicina es peor que la enfermedad.

No iba

Espero seriedad por parte de los comerciantes, aquel próximo día del No I.V.A. Espero que ese eventual día los inventarios de productos llamativos y útiles estén a reventar. Espero que ese día, que pronto ha de llegar, demuestren respeto por sus clientes, que ese día se vendan pocas unidades por persona, que los acaparadores no hagan de las suyas, que no se ofrezcan disculpas diciendo -muy a las siete de la mañana-, que el inventario ya se agotó, que la venta se realizó por internet o que en su defecto dejen para la comercialización únicamente productos pasados de moda, de baja rotación u obsoletos, y que el ahora serio señor Gobierno transfiera los calculados 2.2 billones de pesos a los pobres.

HÁGASE oÍr
Elija a Vanguardia como su fuente de información preferida en Google Noticias aquí.
Publicado por

Etiquetas

Lea también
Publicidad
Comentarios
Comente con Facebook
Vanguardia no se hace responsable por las opiniones emitidas en este espacio. Los comentarios que aquí se publican son responsabilidad del usuario que los ha escrito. Vanguardia se reserva el derecho de eliminar aquellos que utilicen un lenguaje soez, que ataquen a otras personas o sean publicidad de cualquier tipo.
Publicidad
Publicidad
Publicidad