viernes 13 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Claudia Mantilla Vargas

Claudia Mantilla Vargas

Fue en la Academia de Historia de Santander una de esas funcionarias cuyas ejecutorias cubren mucho de lo que hay que realizar en una entidad. Siempre ejemplar y rigurosa en el cumplimiento de los deberes tan delicados como los de su cargo en una oficina cultural, de tal naturaleza y prestigio, por la que siempre demostró particular sentido de pertenencia y a la que había que preguntarle donde estaban las cosas y que programación se tenía para la semana, lo mismo que la dirección o el teléfono de alguno de los miembros, fueran de aquí o estuvieran en otra parte. Tenía la respuesta a cualquier pregunta, tanto así que ella se ocupaba de aligerar los trámites de los dineros de la gobernación o la alcaldía y su colaboración fue importante en la magnífica obra de la restauración de la casa y muchas cosas más que sería prolijo enumerar en este comentario. Las veces que tuve oportunidad de hacer averiguaciones de algo, estuvo presta a ofrecer su concurso inmediato. Funcionarios de este corte son pocos en los tiempos que corren, y a veces sin proponérselo se vuelven indispensables. Por eso al despedir a la joven que se va hacia horizontes lejanos de independencia, debemos desearle como el poeta “buen viento y buena mar y que éxito sea la meta de sus nuevos rumbos”.

Julio Valdivieso Torres

A Colpensiones y Nueva eps.

Por asuntos de trabajo con algunos abogados laborales quiero manifestar lo siguiente en pocas líneas. ¿Por qué Colpensiones desconoce el pago de pensión a muchas personas cuando han cumplido todos sus requisitos de ley, sobre todo aquellas pensiones por invalidez?. En lo concerniente a la Nueva eps se niega a pagar las incapacidades sin justa causa, trasladando el pago de estas a Colpensiones cuando aún los trabajadores no se encuentran pensionados, alegando con lujo de detalles por sus abogados especialistas en defender sus intereses de manera inhuma, pero estas entidades si exigen el pago puntual.

José Luis Camacho Pinilla.

Derecho al silencio

El incremento del ruido produce anualmente 48 mil nuevos casos en enfermedad isquémica del corazón y 12 mil muertes prematuras. El informe señala afectaciones graves y baja calidad de vida, el alto ruido produce altos riesgos de sufrir infartos agudos del miocardio, insuficiencia cardiaca congestiva, diabetes, hipertensión, discapacidad auditiva y tinnitus.

El silencio es un derecho que tenemos como personas, todos queremos vivir en paz y tener una salud óptima para tener una calidad de vida.

Hace más o menos 8 años decidí comprar mi apartamento, que feliz estaba, de pensar que quedaba en la esquina de un bello parque, y desde la pandemia la vida de todos los habitantes que vivimos en dicho lugar se nos ha vuelto un infierno, ¿por qué?, desde las 5 a.m. hasta las 9 a.m., se reúnen grupos de señoras, que rico, a hacer ejercicios, pero el problema es que al señor, que casi siempre es extranjero, le piden que coloque su equipo a todo volumen, (que les gusta bailar con todo el volumen sin importar la tranquilidad de quienes vivimos en dicho lugar). Hemos recurrido a la alcaldía, al secretario de Infraestructura, a la policía, sin haber solución a la vista. Unas señoritas de representantes o líderes de la comuna 7 se reunieron con los representantes de los ejercicios, y la respuesta es que vendan los apartamentos porque no le vamos a bajar volumen. Nunca hemos estado en contra de los ejercicios pero sí del súper alto volumen, que es de 5 a.m. hasta 9 a.m., y 6 de p.m. hasta las 9 o 10 p.m. Por favor necesitamos ayuda.

Maria Eugenia Mantilla

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