miércoles 22 de julio de 2009 - 10:00 AM

HAGASE OIR

La luna es una mujer…

Recordando los cantos de los poetas, las noches de luna llena y las caricias en forma de palabras que alimentaban nuestra adolescencia. De repente la luna deja la lejanía y se une con nuestro planeta, se hace realidad el sueño de Julio Verne (y lo vemos por tv): 'Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad', así lo expresó Neil Armstrong, el primer hombre que posó su pie en la luna.
Me niego a creer que toda la alegría que sentimos hace 40 años, no fue sino el resultado de un montaje, inspirado en los efectos especiales de un director de cine.

Uriel Bautista Gamboa


¿El municipio de Cañaveral?


En forma periódica en este país se recurre a los proyectos insulsos para distraer la atención, presionar intereses particulares, quemar el tiempo y no avanzar en el desarrollo.
La idea de un nuevo municipio: el de Cañaveral, desagregado de Floridablanca, es una propuesta absurda, que va en contrasentido de las tendencias mundiales de reducir burocracia, de tecnificar la administración pública, de reducir la corrupción y poner al gobierno al servicio de todos.
Llama la atención que sea un municipio de estrato 4 para arriba; allí hay una concepción arribista porque dizque pagan los impuestos prediales altos. ¡Claro que lo pagan y deben hacerlo para que haya equidad social! Eso es lo que une a una sociedad y es fundamental el papel regulador del Estado.

Es un despropósito que después el sector privado con el apoyo oficial, haya creado la infraestructura y el amoblamiento de Cañaveral y ahora pretendan disgregarlo. A todos nos pareció bien que el gobierno haya gastado tanta plata para ser el bonito sector que es hoy. Estos señores no entienden que los impuestos van para los más pobres y no son los 17.000 de Cañaveral; son para los otros 160.000 florideños, entre ellos los 10.000 desplazados y destechados que reclaman la atención del gobierno y que deben ser la prioridad en la inversión pública.
Los impuestos son para lograr equidad social: restaurantes para niños, para ancianos, subsidios en salud y educación, instalaciones sanitarias, agua potable, reparación de la maltrecha malla vial, etc., Es decir, de todo lo que los pobres necesitan.
La inversión pública debe privilegiar al que no tiene. Eso es indolencia y una concepción distorsionada del Estado.

Jorge Valencia Ramirez


Mayoría de colombianos uribistas

Los que en Colombia apreciamos al presidente Uribe Velez, nos gusta su transparencia, que es de una sola cara, si es amigo de EU lo es integralmente, sin pusilanimidad; por eso la aceptación de las bases militares, apoyarlos en lo que otros les han negado, sin esconderse, como Ecuador.  Eso no es ser guerrerista, como dice la oposición, es ser sincero.
Que nuestros malos vecinos, sepan a qué atenerse, que somos claros en nuestro pensar y actuar y que no les mandamos a decir con nadie lo que nos proponemos. Eso es un país y Gobierno serio, proceder 100% de acuerdo a su discurso y creencias, no con ambigüedades.
Esperan nuestros desleales vecinos que neguemos nuestra amistad con EU en aras de una connivencia que ellos han desfraudado, con sus medidas arancelarias, demandas a nuestro gobierno, amistad con nuestros declarados enemigos (Farc), etc.?

Hernando Sorzano Díaz


Velocidad en la autopista

Cuando se construyó la autopista de Floridablanca a Piedecuesta hace alrededor de 20 años, el objetivo principal  era acortar tanto la distancia como el tiempo requerido para recorrer el trayecto, con las condiciones de seguridad que dan  una doble calzada  con dos carriles que  permitían  conducir a una velocidad promedio de 60 kilómetros por hora por el carril  de la izquierda. La vía se hizo sin bermas de estacionamiento, lo cual con la frecuente parada de buses especialmente, incomoda el tráfico para quienes marchan por el carril derecho. Con una buena cultura ciudadana  y respeto por los derechos de los demás, la vía puede considerarse segura para marchar entre 50 y 60 kilómetros por hora. Existen algunas curvas  bastante pronunciadas que requieren que el conductor disminuya la velocidad.  Lo que hace la vía insegura no es la misma vía sino la conducta de los conductores que abusan de la velocidad  superando a veces los 80 kph  y en muchas ocasiones excediendo  los 100.  Es aquí en donde las autoridades de tránsito deben hacer un esfuerzo mayor para controlar a los conductores de vehículos irresponsables, incluyendo a los motociclistas, que con el exceso de velocidad ponen en riesgo no solamente sus propias vidas, sino  la de quienes conducen  a velocidades seguras. Tomar la decisión de reducir la velocidad media a 30 kilómetros por hora es hacer inútil la inversión que se hizo para el mejoramiento de la vía. Equivale a la decisión que tomó, según la anécdota, el señor que vendió el sofá.  La decisión de reducir el límite de velocidad a 30 kph no es una medida práctica. Todo mundo la estará violando y solo se convierte en una herramienta legal para estimular y facilitar la extorsión por parte de los agentes de tránsito.
 
Reinaldo Galvis Mendieta

 

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