
Publicado por: REDACCION NEGOCIOS
Analdex
Un año de caídas
Javier Díaz Molina, presidente de Analdex estima que por las cifras preliminares que tenemos, las exportaciones colombianas caerán alrededor de 18 por ciento.
En cuanto a los aspectos más significativos que durante el año influyeron en la dinámica de su sector, el director cree que básicamente, los factores que más influyeron para ese comportamiento negativo para los exportadores fueron la crisis económica mundial que afectó el comercio con nuestro principal socio, Estados Unidos, y la crisis política que afectó las relaciones con otros dos importantes destinos para nuestros productos, Ecuador y Venezuela.
Sin embargo cree que como positivo se puede calificar la decisión del Gobierno de adelantar una ofensiva comercial y empezar a diversificar los mercados exportadores. En el corto plazo serán destinos importantes Centroamérica y el Caribe, Brasil, Chile, Perú y Canadá, todos dentro de la órbita cercana. A más largo plazo, la idea es llegar a consolidar Europa y los países asiáticos.
En lo que respecta a la tasa de cambio, Javier Díaz Molina, estimó que jugó este año en contra de los exportadores y terminó por afectar la rentabilidad de la actividad, pero que esto no es un escenario nuevo. Indudablemente la recesión y la crisis política afectaron más al sector.
A la gestión del Gobierno, dentro de una escala de uno a cinco le da una calificación 3,5 que es una nota positiva, pero no la mejor. Cree que se hizo buena parte de la tarea en el tema de diversificación de mercados y firma de tratados comerciales, pero cree que todavía está pendiente la tarea de los acuerdos por cerrar, el tema de infraestructura y, en general, las reglas del juego para el sector.
Para su sector, Díaz Molina, considera que el hecho negro en 2009 fueron las malas relaciones con los vecinos, que si bien nos hizo dar cuenta de la necesidad de diversificarnos, aun siguen siendo mercados importantes para Colombia. Hay que desarrollar una política internacional que tenga en cuenta estos factores y que logre posicionar a Colombia en el comercio internacional.
SAC
Precios, los enemigos
Después de conocer los resultados del sector agropecuario en el primer semestre del año, la Sociedad de Agricultores de Colombia, SAC, cambió los estimativos de crecimiento de este renglón, que al comienzo eran de 3% y ahora considera que estarán sólo entre 1,2 y 1,5%.
Los problemas más graves que aquejan a los productores del sector son la baja rentabilidad de los negocios agrícolas o ganaderos, lo cual en parte obedece a que en el país no se produce desde la demanda sino desde la oferta, lo cual también ha estado impulsado por el gobierno mismo.
Igualmente, a los productores rurales les ha costado mucho lograr una adecuada rentabilidad en sus negocios, acorde con los esfuerzos de inversión para mantener vigentes sus cultivos y hatos. El azote de los productores continúa siendo el retorno de su capital invertido, debido a que los altos costos de producción muchas veces superan los rendimientos logrados por la venta de sus cosechas. A esto se suma la falta de tecnología e innovación, la carencia de economías de escala en las cadenas productivas, los incrementos desmesurados en los impuestos prediales de las fincas, las dificultades para la obtención de crédito a largo plazo y los incontables obstáculos para lograr mejores cosechas debido a la variación de los climas, la falta de infraestructura o medios de transporte más baratos, la comercialización de los productos (en la actual situación económica mundial se disminuyó la demanda) y las enormes pérdidas por manejo de poscosecha.
Igualmente, otro factor que comenzó a generar preocupación es porque desde marzo pasado, se volvieron a presentar los preocupantes problemas de orden público en las zonas rurales, que venían tranquilas con la política de seguridad democrática del presidente Álvaro Uribe Vélez.
En 2009 ha habido una baja rentabilidad que viene sufriendo la mayoría de las actividades agropecuarias y que se encuentra ligada a una expectativa de disminución de demanda interna y externa.
Otro de los efectos de la baja rentabilidad es el aumento en los precios internacionales y nacionales de los insumos agrícolas y pecuarios. Se incrementa la posibilidad de una situación compleja, porque hay que tener un equilibrio entre los precios de venta y los costos de producción; sin embargo, en Colombia el productor es un tomador de precios y no un formador.
La baja rentabilidad obedece a que el productor es tomador y no formador de precios, a que la percepción de los habitantes de la ciudad es que el productor rural debe producir barato para él tener mayor disponibilidad de recursos para otras actividades. Los altos costos de producción, la falta de ciencia, tecnología e innovación; la carencia de economías de escala en las cadenas productivas, donde los eslabones dominantes son, tanto los que están ante el consumidor como los que generan el precio final frente al productor, marcaron los resultados de 2009.
Adicionalmente está el problema del clima, el cual ha sido errático y adverso. Así mismo, hay que en entender que muchos de los precios internacionales de los productos agrícolas han descendido, pero no a los valores del pasado, y hay un incremento estable en esos precios, es decir, no se esperan bajas sustanciales.
Para la SAC, este año la situación económica es mala; en inversión no se ve un entorno favorable y eso se refleja en las cifras de crédito, en las que el mayor incremento se ha dado en capital de trabajo y sostenimiento, pero disminuyendo en inversión.
El precio de venta tampoco ha sido bueno para el productor y aquí es una situación generalizada para todos los sectores en los que los precios han bajado así: arroz 22%, carne de cerdo 30%, leche 10%, pero nunca baja el precio del consumidor.
Además, en panela hay una sobreoferta pues como el gobierno iba a poner unas plantas de etanol enseguida se sembraron más hectáreas, pero no se tuvo en cuenta cómo era la demanda y ahora tenemos un problema de oferta del alimento. En trigo y cebada también bajaron los precios de los cultivadores, lo mismo que en hortalizas.
Aparentemente, la inflación de alimentos se está controlando con base en reducción de precios al productor primario, que es simplemente un tomador de precios, pese a que existen las franjas de precios.
Por ejemplo, un productor de leche le vende a una industria y ésta es la que fija el precio. Lo mismo sucede con el arrocero que va a ofrecerle su cosecha al molino.
Andi
Las ventas, por el piso
Para el sector de los industriales, 2009 no ha sido un año bueno.
Directivos de la entidad aseguraron que durante este año la producción registra caídas cercanas al 7% y las ventas se reducen a tasas del -5.7%.
Sin embargo, aseguran, las cifras del segundo semestre del año han demostrado cierta recuperación, lo que indicaría que los impactos más fuertes de la crisis ya se dieron y que una leve recuperación ha comenzado.
En la misma dirección, para este año, la Andi espera un crecimiento positivo de la economía colombiana, aunque muy moderado. Los estudios econométricos de la institución arrojan una tasa positiva de 0.3% para el 2009.
Los principales problemas de la industria colombiana en octubre del 2009 fueron en su orden baja demanda, tipo de cambio, costo y suministro de materias primas, baja rotación de la cartera, bajos márgenes de rentabilidad, competencia en el mercado, contrabando, piratería y competencia desleal, falta de capital de trabajo y problemas de orden público.
De acuerdo con los resultados de la Encuesta de Opinión Industrial Conjunta, Eoic, que la Andi realiza con Acicam, Acoplasticos, Andigraf, Anfalit, Camacol, Icpc y la Cámara Colombiana del Libro en el período enero-octubre del 2009, comparado con el mismo período del 2008, la producción cayó -6.9%, las ventas totales -5.8% y, dentro de éstas, las ventas hacia el mercado interno cayeron -4.0%, lo que para el sector es algo muy preocupante.
El presidente de la Andi, Luis Carlos Villegas, siempre ha sido defensor de las políticas de los Gobiernos de Uribe, sin embargo, asegura que hace falta trabajar más el tema del empleo y la incertidumbre.
Para el dirigente gremial, la materia prima del empresario es la certidumbre y por eso me parece conveniente que las diferentes incertidumbres que existen se superen rápidamente. No podemos tener por tanto tiempo un fiscal encargado, tiene que haber un fiscal en propiedad porque la Fiscalía es una de las instituciones fundamentales del país.
La otra incertidumbre es la de la reelección.









